miércoles, 29 de agosto de 2007

El Santo Convento

Hay siempre cierta dificultad para aceptar los cambios. Esta realidad se hace más complicada cuando hay un vínculo emotivo con lo que cambia. Cuando alguien por quién nos sentimos atraídos o encariñados cambia algo de su aspecto inmediatamente juzgamos: "Mejor le quedaba antes", "Antes estaba más flaca", "Me gustaba más con su pelo corto". Solamente cuando el cambio supera ampliamente lo anterior nos encontramos dispuestos a aceptar el cambio. En mi experiencia es el caso de Pataclaun.

Recuerdo claramente cuando vi el paso de Pataclaun del teatro a la televisión. La expectativa era tan alta que al terminar el primer capítulo los comentarios generales eran "no es lo mismo", "en teatro es mejor", "en televisión es nada que ver". En lo personal me pareció simpático y sin embargo no podía dejar de sentir la ausencia de lo que vi en Pataclaun en la Ciudad. .

Años después ¿alguien podría decir que no disfrutó de Pataclaun en la televisión?.



Luego de todo esto la serie se acabó. Vinieron los primeros cambios. Apareció "Carita de Atún" con el elenco original pero sin la directora original.



Ante la aparición de esta serie muchos dijeron "no es lo mismo", "algo falta". El caso es que no tuvo el éxito que tuvo la serie anterior.

En paralelo se mandó una serie con la directora original pero con diferentes actores. Se llamó "Patacomix" y no he encontrado video al respecto. Creo que generó la misma sensación, un "no es lo mismo" radical. Lamentablemente no se le dio más oportunidad porque justo se armó todo el problema por la pertenencia del canal 5.

Finalmente este domingo tendremos una nueva entrega de Pataclaun: El Santo Convento. Una serie que nace de la obra de teatro La Santa Comedia. En lo personal me pareció muy buena.



De lo poco que he visto me gusta todo menos volver a ver al personaje de Monchi. Ese personaje me parecía muy simpático. Una bebe que en realidad es algo malvada, pero lo cierto es que, luego de las campañas de vacunación con ella como protagonista en la televisión, ya me saturó. Hubiera preferido ver a la actriz haciendo otro personaje. Tengo la esperanza de que sea un personaje al menos ligeramente diferente.

La fórmula junta a parte de los participantes de Pataclaun original y Carita de Atún sumados a algunos miembros de Patacomix y como sello de oro la directora de Pataclaun. En el papel no tiene pierde el equipo pero tendremos que ver lo que pasa en la cancha.

Entonces este domingo a las 7:00pm estaré listo para ver el esperadísimo regreso de Pataclaun a las pantallas. Aquí dejo algo de lo que será.



viernes, 24 de agosto de 2007

Nunca más de acuerdo.

Creo que es complicado hablar de gustos ya que a cada quién le gustan cosas diferentes. Casi siempre respeto los gustos de los demás y a veces doy mi opinión respecto a algo que no me gusta.

Sin embargo esta vez tengo que estar de acuerdo con un programa de TV. ¿Alguien me puede decir cómo a algunas personas les gusta algo como esto?

"Si yo fuera diputado
Seria un tipo bien intencionado
Promoveria la industria
Sin olvidar a chepe el del mercado"

Por favor, es un asco. Parece una rima de primarioso. Tal vez algo como esto:

"Quien diria que el mink y la mezclilla
Podrian fundirse un dia, quien diria
Tu caviar y yo tortilla, quien diria
Parece que el amor no entiende de plusvalias"

Por favor, ¿cómo es posible que este señor tenga discos grabados? lo que es peor, muchos exitosos.

"Las barras y las estrellas se adueñan de mi bandera
Y nuestra libertad no es otra cosa que una ramera
Y si la deuda externa nos robo la primavera
Al diablo la geografia se acabaron las fronteras

Si el Norte fuera el Sur, seria la misma porqueria
Yo cantaria un rap y esta cancion no existiria"

A ver probemos...

Con lo comercial como bandera
de las canciones, quién oyera
a este autor a quien creyera
cuando un niño solo era.

Ya está... una basura de su calibre. Solamente me queda agregar que jamás he llegado a apreciar tanto una serie como a esta por la escena que muestro a continuación

miércoles, 8 de agosto de 2007

Historias Solas - Introducción

solo1, la. (Del lat. solus). 1. adj. Único en su especie. 2. adj. Que está sin otra cosa o que se mira separado de ella. 3. adj. Dicho de una persona: Sin compañía. 4. adj. Que no tiene quien le ampare, socorra o consuele en sus necesidades o aflicciones. 5. m. Paso de danza que se ejecuta sin pareja.

solitario (Del lat. solitarĭus). 1. adj. Desamparado, desierto. 2. adj. solo (‖ sin compañía). 3. adj. Retirado, que ama la soledad o vive en ella. U. t. c. s.

Como podemos apreciar, la Real Academia de la Lengua Española tiene muchas definiciones para estas palabras: solo y solitario. Sin embargo estos dos estados dependen de otras personas. Es la ausencia de alguien la que permite se produzca ese estado. Por lo general, a menos que se esté en una isla desierta, el estar solo es un estado temporal. Incluso algunas personas se sienten afectadas cuando se sienten solas, aún estando con otras personas. Los casos más graves de esta situación de soledad llegan a los consultorios psicológicos y se habla de depresión por ejemplo.

Todas estas situaciones son normales para el ser humano promedio desde que la humanidad deambula por este planeta. Sin embargo, al igual que las especies evolucionan, el ser humano cambia, buscando la supervivencia del más fuerte. Solamente la evolución puede explicar la aparición de una especie nueva. Especie para la cuál la soledad o estar solo, no es un estado temporal, es una característica genética. Algunos científicos han nombrado como Homo Solus a esta especie evolucionada del Homo Sapien.

No es tan fácil identificar a los miembros de esta especie. Por ejemplo, si uno entra a un bar y ve a un hombre bebiendo solo durante toda la noche, mirando con una luz triste en los ojos al resto de la humanidad, siendo ignorado por el resto de los asistentes, si alguna mujer prefiere atravesar el local en busca de un encendedor antes que pedirle el suyo, uno podría sospechar que está ante la presencia de un solo. Sin embargo se equivoca, el solo es el que está sentado justo detrás de él, fuera de la vista del resto. Y posiblemente este ser patético que describimos inicialmente se haya negado rotundamente a sentarse junto con el solo. Incluso se atribuye la capacidad de la invisibilidad a los solos. Sobre todo el sexo femenino, es totalmente inmune a su presencia. Simplemente no están en el lugar.

En honor a esta nueva especie es que inicio el ciclo de Historias Solas. Es una recopilación de las historias de hombres solos, que permitirán comprender la naturaleza de estos seres. Si alguna vez ve uno en un bar barranquino, no se confunda: si lo vio, es que no es un Homo Solus.

“El despertar del Solo” – Historia anónima.

¿Cuándo me di cuenta de que era un solo?. No lo sé. Hay muchos eventos que ocurrieron a lo largo de mi vida que podrían ser comparables a las desgracias de cualquier otro hombre. Es en la repetición del ciclo donde está, para mí, el secreto de la “soles”.

No es la inexperiencia lo que te define como un solo. Un niño fracasa muchas veces mientras aprende. El solo va más allá de la simple capacidad de aprender algo. Aprende, pero su genética es incapaz de aplicarlo. Nosotros sabemos los principios para poder volar, pero genéticamente somos incapaces de hacerlo. De igual manera el solo sabe todos los trucos y teoría del cortejo a las mujeres, pero es genéticamente incapaz de aplicarlos.

El evento que despertó aquel gen misterioso del solo, ocurrió una noche mientras tomaba un par de tragos con un amigo. A aquella hora entre la sobriedad y la alegría su hermana entró llorando a su cuarto. Pasados unos minutos salió furiosa mirando hacia la mesa y anunció:

-“¡Hoy voy a agarrarme al primer huevón que me encuentre!”.

En ese momento pensé que la fortuna me había sonreído, ¿me está mirando!, ¡soy el afortunado!. Me quedé mirándola, esperando aquella promesa. Pensando que mi vida iba a cambiar, sería una leyenda (aquella chica era deseada por varios amigos que pululaban prometiendo solamente amistad) y finalmente mis días de incógnito forzado acabarían.

Con asombro observé que tomó el teléfono y llamó a un “amigo”. Muy molesta por que el chico no podía salir, regresó a su cuarto gritando que los hombres éramos unos estúpidos.

Yo seguía atónito. Quería insinuar que mi amigo tampoco iba a tener suerte con ella pero, al ser su hermano, era posible que fuera lo normal para él. Cuando ella azotó la puerta de salida, vestida y arreglada de forma tan deseable que hizo que sintiera una punzada en el estómago me quede mirando a la nada. ¿No me habrá visto?, me pregunté. No, eso era imposible.

Al cabo de media hora regresó a la casa con una vecina y anunció. “ahora sí, nos vamos a buscar hombres, estoy harta”. Sin más salieron por la puerta. Miré a mi amigo y le pregunté: “¿me parece o no me saludaron?”. Este amigo me miró a los ojos y me dijo, como lanzándome una maldición: “Es que… eres un solo”.

Este fue mi primer encuentro con la “soles”. Me fui pensando que simplemente era una exageración de mi parte creer que esa escena podía significar algo. Seguramente ella no se metía con los amigos de su hermano. Aunque, en realidad, ya había tenido “algo” con dos de ellos. Bueno, seguro era una nueva regla. Nada me preparó para el resto de mi vida: ser un Homo Solus.

Aquí termina esta primera historia, que nos permitirá entender la naturaleza del Homo Solus. Pronto seguiremos recorriendo estás Historias Solas. Con las cuales, tal vez, alguno de ustedes se sienta identificado.

viernes, 3 de agosto de 2007

Ratones en Multicines de Larco Mar

Insisto en ir al cine de Larco Mar. Podría justificarlo diciendo que se debe a que me queda cerca, lo cuál es cierto, pero la verdad es que cuando vivía en San Isidro también iba a Larco Mar cuando de ir al cine se trataba.

No sé si es la edad que cada año me alcanza más rápido, o lo popular que se ha convertido ir a los estrenos, pero lo cierto es que, luego de años de ir al cine en esas salas, debo decir que para ellos debemos ser poco más que un experimento.

¿Por qué digo semejante cosa? Resulta que los estrenos de media noche no ocurren con tanta frecuencia y no hay tampoco tantos orates que vayan con tanta frecuencia a verlos como yo. Cada uno de ellos resulta peor que el anterior en lo que se refiere a la organización. La cantidad de personas es absurda y la administración del cine se asegura de que esa cantidad de personas esté tan desorientada como sea posible. No hay nada que indique qué cola corresponde a qué sala. Al ser tanta gente esperando, las colas se cruzan unas con otras en un caos impresionante y solamente queda confiar en un par de personas a las que les preguntamos: “¿para qué sala es esta cola?, “creo que para la nueve”, es la respuesta más probable.

Cuando la administración del cine ha batido record, ha sido en el estreno de Los Simpson. No solamente había el caos habitual y la indiferencia para señalizar u organizar las colas, adicionalmente los boletos tenían el número de sala equivocado. Un amable señor salió a indicarnos que ya no dependía del número del boleto sino del idioma en el cuál se quería ver la película, la sala en la que había que hacer cola.

Algunos se resignaron a verla en un idioma que no querían, debido a lo cerca que ya estaban de la puerta. Otros cambiaron de cola, para arrepentirse luego, al no encontrar algún amigo que simule haberlos estado esperando para poderlos colar sin que la masa grite hasta que lo saquen.

Finalmente se había logrado un nuevo grado de caos en el cine y esto tiene que deberse a un experimento. Imagino a un par de científicos mirando al mar de personas y analizando las actitudes al introducir nuevos elementos de desorden.

-“Vamos a ver qué pasa si cambiamos los números de las salas”
-“Mira, siguen viniendo”
-“Increíble”.

Definitivamente yo como ratón no pasaría la prueba. A pesar de todas las lecciones que me ha dado el UVK Multicines Larco Mar sigo yendo. Incluso tengo el carné que me identifica como ratón premiado. Cada cierto número de visitas los científicos me da comida para que siga entrando al laberinto.

-“Señor por su visita diez mil usted ha acumulado doscientos puntos y tiene un combo coca cola, puede pasar a confitería a reclamarlo”
-“¿Podría cambiarlo por que pongan barandas en las colas de los estrenos?”
-“¡Silencio!, usted es un ratón”
-“Dijo en confitería, ¿no?”.

Ya he reclamando muchos premios con el combo Coca Cola.

Lo que me ha hecho reaccionar ha sido lo que ha pasado esta semana. Resulta que decidí ir a ver una película llamada “La Maldición de la Flor Dorada”. Película de la cuál me habían comentado muy bien. Al no ser estreno, ni nada por el estilo, decidí ir con calma. Cuando estaba haciendo mi cola de pronto escuché a una señora gritando: “¿Cómo que no está, pero si yo lo he visto en el periódico?”. “Nosotros recomendamos siempre llamar antes de venir señora porque los periódicos no están al día. Nosotros no somos responsables”.

La señora desconcertada, en su posición de ratón, sacó su nextel, posiblemente poderosa herramienta cuando le ocurren otros problemas, y a gritos pedía hablar con un administrador mientras la vendedora de boletos la miraba con una sonrisa vacía. Otra señora se unió a la trifulca que duró dos o tres segundos hasta que se dio cuenta que no iban a dejar de pasar “La Gran Sangre” por ella. El condicionamiento ante los poderosos vidrios que separan a la boletería de los ratones, surgía efecto.

-“Mira, ese par de ratones casi reacciona”
-“Pero se calmaron en tres segundos, el condicionamiento parece dar resultado, denles su combo Coca Cola en la próxima visita.”
-“Tomaré nota”.

Para liberarme de mi condicionamiento ratonil llamé al periódico a averiguar como funcionaba el asunto de la cartelera.

-“El cine es el que nos da el listing de las películas que pasan. Nosotros no somos responsables…”

Luego llamé al cine a preguntar

-“Los periódicos no actualizan la información, es mejor llamar señor. Nosotros no somos responsables…”

Y cuando miré la página web de Larco Mar y me encontré con “La Maldición de la Flor Dorada” Sala1 9:00pm se me ocurrió llamar al cine para averiguar (Y la sigo viendo luego de 3 días del incidente).

-“La página web no la actualizamos nosotros. Es de Larco Mar, no del cine. Nosotros no somos responsables…”

Así que luego de esto tomé mi queso y me senté en un rincón mirando mi tarjetita de los “mejores cines del Perú”. ¿Cuanto me faltará para mi combo Coca Cola?