martes, 3 de junio de 2008

El baile de la "autoconciencia"

Si bien la palabra no existe oficialmente me he tomado la libertad de usarla para definir esa aparente incapacidad de las personas para ser concientes de su realidad ya sea física, mental, económica, etc.

Resulta que hace unos días veía a unas chicas que le decían a otra "no estás gorda" mientras se probaba un vestido. La chica respondía con un “gracias” algo coqueto. Yo personalmente nunca antes había visto una actitud coqueta en una morsa. He ido reuniendo algunos diminutivos que he escuchado por ahí como “estás gordita” a una chica que evidentemente tiene algo de diez o quince kilos de más o un “que lindo te ha quedado el tono” (refiriéndose a un tinte correspondiente a otra raza) mientras yo veía una especie de engendro nacido de un fallido experimento.

Cuando a mi me han dicho que he subido de peso a mi me parece que hay dos opciones, o he subido mucho de peso o es que estoy bajando pero todavía estoy hecho un tonel. Me peso y no se equivocan. Así de simple. Yo alguna vez he mencionado que cuando a mi me dicen esas cosas me queda claro que es verdad y no me molesta ni me ofende porque es una observación que no creo que tenga nada de especial ni es hecha con ánimo de que te suicides. Si te molesta mucho, dejas de comer y listo. Sin embargo cuando me han dicho que soy un patán por decírselo a alguien me explican que a las mujeres no se les debe decir esas cosas.

Yo me pregunto ¿es que las mujeres son débiles mentales o no se dan cuenta de la realidad y hay que tratarlas como a los niños a los que se les dice que la abuela está de viaje cuando, en realidad, está dos metros bajo tierra?. Es como si se debiera proteger a esas mujeres como si fueran niños que se pudieran traumar.

En alguna oportunidad me han dicho que una chica, por ejemplo, es gorda por que tiene un problema de peso (algo que me parece obvio) y que no hay que mencionarlo. Es casi como si eso la hiciera menos gorda.

Alguna vez veo a alguna chica modelando un nuevo color de pelo que intenta llevarla a un mapa genético que no le corresponde. Todos actúan como si no pasara nada y me pregunto ¿nadie le va a decir que parece creación de algún estilista trastornado? Comprendo que alguna chica se quiera pintar el pelo de fucsia por que le gusta, pero no entiendo a estas rubias con el color rostro evidentemente inconexo con el tinte seleccionado.

Yo soy un huachafo nato. No tengo idea de cómo combinar colores y menos aún modelos de ropa. Constantemente me acusan de huachafo o de estar fuera de toda moda con ropa de “los 80’s”. Estas acusaciones a mi no me afectan en absoluto, soy conciente de que soy así. Lo que siempre me ha llamado la atención es que mucha gente parece no ser conciente de sí misma y cuando uno lo menciona salen en su defensa personas casi temerosas de que les pase lo mismo.

Hace unos días, viendo unas fotos, comenté que una chica era fea. Y es que de verdad es fea, a pesar de que todo es cuestión de gustos no podemos taparnos los ojos. Algunas personas saltaron hasta el techo y me dijeron “¡y tú qué te crees!, ¡eres feo!” a lo cuál yo dije “pero claro, eso lo sé desde que vi un espejo”, corrí esperanzado a volver a ver la foto de la chica pero, el que me dijeran que yo era feo, no la había hecho más bonita, seguía siendo igual de fea.

Aparentemente puedes adelgazar si es que le comentas al que te acusa que él también es gordo o le achacas algún problema aunque no esté relacionado.

-“Has subido de peso ¿no?”
-“¡Y tú eres miope!” – Listo, con eso bajaste un par de kilos.

De igual manera funciona si ocurre algo como:

-“Que fea esta chica”
-“Y tú también eres feo!”
-“Ahora que la veo bien parece Penélope Cruz”

Creo finalmente que en la soledad uno es conciente de lo que es pero trata de que no se note. En todo caso no podré dejar de decir lo que veo por delicadeza, aún no sé si roza con la mentira. Recomiendo tomar conciencia de que la gente no te lo dice por “delicadeza” pero como mínimo lo piensan.