lunes, 6 de abril de 2009

Las entradas para el concierto de los Jonas Brothers

Parte de mi desgracia de viernes fue tener que ir a comprar entradas para el match de impro. No es que comprar dichas entradas fuera una desgracia en sí misma de algún modo sino lo que encontré. Me llamó la atención llegar y encontrar una cola de más o menos unas cincuenta personas frente al módulo de Teleticket que se veía realmente pequeño en comparación a la masa de gente. Las dos chicas que atendían ni siquiera mostraban preocupación por el asunto, su rostro con la más fría indiferencia me hacía pensar que para ellas era lo mismo vender una o cien entradas.



Me puse a escuchar las conversaciones y pronto caí en la cuenta de que la masa de personas, compuesta principalmente por chicas muy jóvenes era para comprar entradas para el concierto de los Jonas Brothers. Fuera de la flojera que me produjo tener que esperar tremenda cola parecía que iba a ser una tarde tranquila de viernes.


De pronto una chica, cerca del módulo grito "¿Ya no hay adelante?!" y se desató el caos. Una especie de intranquilidad hormonal recorrió la fila, cuando una casi niña, vestida de escolar, cerca a mi volteó y le dijo a su madre: "¡Ves?, te dije que teníamos que venir temprano, ¡Te odio! ¡Te voy a odiar siempre!".


Yo pensé que la madre iba a darle un bofetón a la hija y a llevársela a rastras como en los buenos tiempos pero la reacción de la madre fue bastante insólita. Preguntó preocupada a la señora de adelante si es que era verdad que ya no hubieran entradas.


Aparentemente esto envalentonó a otras niñas. Una de ellas levantó la voz y le dijo a su padre: "Pero papá... son SOLAMENTE 350 soles más!!!". No me impresionó la furia en la voz de la niña ni la mirada de odio hacia su padre. Lo que me impresionó fue como el padre miraba desolado su billetera, tal vez pensando cuantas horas de trabajo le costaría esa "pequeña diferencia".


Cuando todo parecía volver a la calma una de las chicas, que acababa de comprar su entrada, comenzó a saltar llenando todo el ambiente con el grito de "la tengo!!! la tengo!!!" mientras levantaba una entrada y sus amigas lanzaban chillidos histéricos y saltaban alrededor. Por un momento pensé que Darwin se había equivocado con lo de la selección natural. Tomando en cuenta ese comportamiento, los padres de esas niñas no deberían haberse reproducido.


Aparentemente este grito puso intranquila a la masa de adolescentes histéricas. Una de ellas de pronto le dijo a su madre: "Por tu culpa voy a ser una histérica y amargada como Claudia!! nunca me voy a olvidar de esto!". No sé quién será Claudia pero debe ser alguien que sufrió mucho por la cara de horror de la madre ante la declaración de la hija.


Otra lanzó un "no conseguí el golden circle!!! no voy a estar ahí!! todos se van a burlar de mi!!" y comenzó a llorar. Ya en ese punto traté de poner atención a lo que pasaba a mi alrededor. Una chica se frotaba las manos y decia "por favor, por favor, por favor" mientras que la del frente la miraba diciendo "Dios mío! Dios mío ayúdame por favor". Aparentemente una parte importante del concierto se había agotado o algo parecido.


Una madre cometió la locura de irse a ver qué había en Wong y su hija llegó a la parte de adelante de la cola. Eso hizo que perdiera su lugar y dos personas compraron entradas antes que ella. Esto la puso en un estado de frenesí que la llevó a gritar "¡La odio!, ¡La odio! ¡Por qué hace eso? ¡Odio a mi vieja! ¿Por qué me lo hace!". Cuando la madre regresó corriendo con una sonrisa estúpida en la cara y un yogurt a medio consumir en la otra me quedó claro que el horror de ser la madre de esa niña debe ser algo cercano a la muerte porque la niña le dijo: "Apúrate! tienes que pagar! me haz hecho perder mi entrada!". Y la madre sacó su tarjeta y trató de pagar hasta que la cajera le dijo el costo de la entrada y aparentemente la madre pensaba que era menos. "Encima que te demoras!!!" dijo la hija comenzando un estado de furia difícil de mostrar en palabras. La madre medio pálida y entre protestas entrecortadas pagó.


Varios casos más se vieron en esa cola. Chicas histéricas que saltaban festejando y chicas histéricas que amenazaban a sus padres con las más extrañas frases como "por eso soy así!" y "luego no te quejes de mi!" y "por eso no soy feliz!!!". A mi me quedó claro que tengo que preguntar cuanto cuesta una vasectomía. Si calculo unos 15 años más supongo que mi hija venderá algún órgano mío para poder ver a un grupo de chicos cantantes al que les interesa un pepino quienes son esas cholitas histéricas que saltan y gritan cuando ellos mueven un dedo.

Finalmente una señora que me miraba hacía rato se me acercó y me preguntó algo asombrada: "¿Usted también va a comprar entrada para los Yonuas". Yo solamente le pude decir "Sí señora, es que son tan guapos".