jueves, 19 de agosto de 2010

¿Por qué Susana Villarán no ganará las elecciones?

Me considero un elector promedio. No tengo una convicción política férrea que me pueda identificar con un color político. Eso me ha convertido en parte de esa masa electoral que divaga entre candidatos sin tener desde el inicio una firme creencia política. A la deriva como estamos, anclamos en una isla o en otra, donde todos nos prometen básicamente lo mismo. En esta oportunidad las ofertas sobre seguridad ciudadana están a la orden del día. De la policía ya opiné en mi post anterior.

Inicialmente pensaba votar por Lourdes Flores. Una mujer inteligente, honesta, fuerte. Poco me interesaba que estuviera vinculada a “los ricos” ya que en el gobierno de Alfonso Barrantes no me tocaron la puerta para darme mi vaso de leche y en el gobierno de Alberto Andrade no me tocaron la puerta para regalarme una casaca de cuero tampoco, ambos me parece que hicieron gobiernos bastante correctos (hasta que Cesar Hildebrandt me arruinó la imagen de Andrade cuando sacó unas cuentas escandalosas de gastos superficiales del municipio).

A diferencia de muchos a mí no me desanimó votar por Lourdes lo del dinero del narcotráfico de Cataño, yo ya estaba desanimado desde antes. No sé si alguien recuerda el caso del cambio del candidato – alcalde de San Juan de Lurigancho. Cuando ese tremendo tránsfuga se pasó al partido de Kouri me pareció mal, pero cuando regresó donde Lourdes y fue aceptado con los brazos abiertos no pude más que vomitar.

No sé si el alcalde de Miraflores, Manuel Masias (¿he visto que en algunos carteles le han puesto Manolo Masias o es mi loco sueño de una estrategia de renovación de nombre para evitar las manchas?) sea un corrupto, intolerante, racista u homofóbico pero el caso de Cibermint y la fábrica de perfiles falsos, si bien no es un delito, si me parece una jugada amoral. Solamente estos dos casos hacen que mire a Lourdes con cierto recelo y ya con el caso Cataño ni modo, lo siento Lourdes pero tus amigos son demasiado sospechosos de todo: de tránsfugas sin convicción política, de estrategas con métodos cuestionables e incluso de narcotraficantes (si alguien puede comprarse aviones… hay que sospechar ¿no?).

De Alex Kouri ni siquiera vale la pena comentar. A diferencia de otros candidatos él tiene un video donde nos muestra su escala moral. Ahora dice que se equivocó. Seguro Hitler nos podría decir lo mismo.

La pregunta es: ¿por qué entonces la polarización sigue entre Lourdes Flores y Alex Kouri?. En otras circunstancias esta situación hubiera hecho que otros candidatos como el pastor Lay o Susana Villarán repunten. Yo mismo me vi cambiando mi voto de Lourdes Flores hacia Susana Villarán cosa que si la pensamos un momento casi no tiene sentido.

Pasar de un grupo de derecha hacia una izquierda en dos días creo que no tiene mucho sentido si lo vemos desde el punto de vista político. Y es que ahora no votamos por ideologías políticas. Creo que la época de agarrar una guitarra y cantar canciones de Silvio Rodríguez con un polo de “Yo soy de izquierda” han quedado en el pasado. Hoy en día me parece que, al menos en el Perú, votamos por el que demuestre ser menos corrupto.

Si están de acuerdo en que queremos a alguien no corrupto en el gobierno entonces ¿por qué no votar por otros candidatos que no son corruptos? (hasta ahora claro).

En el caso del pastor Lay el tema me parece claro. Arrastra el lastre de la religión y el hecho de que no sea Católico hace que la gente no lo termine de ver con buenos ojos. La masa dice ser Católica y aunque no parezca, eso termina siendo un obstáculo político en este caso. Por otro lado el tema de la edad creo que le juega relativamente en contra. Finalmente creo que la imagen de maestro Miyagui pero sin el karate nos deja como resultado un viejecito enclenque que poco podría hacer, por ejemplo, contra un fornido y corrupto Alex Kouri que en fuerza física e ingenio (llamémosle pendejada) lo dejaría muy atrás.

El caso que más me cuestiona es el de Susana Villarán. Mujer fuerte, honesta hasta que se demuestre lo contrario, con un buen plan (aparentemente, al igual que todos) y dispuesta a luchar pero que no pasa del 8%. Yo he hecho mi propio estudio de mercado que no tiene absolutamente ningún rigor mayor que el preguntar en mi entorno y lo que me queda claro es que el vínculo de imagen que tiene con Patria Roja, MRTA y terrorismo en general va a hacer imposible que gane cualquier elección hasta dentro de por lo menos unos diez años.

Veo que los que la apoyan incondicionalmente y creen en ella con esa pasión con la que yo alguna vez creí en algún político son los menores de veinticinco años. Cuanto más se acercan a los dieciocho más ferviente el apoyo. Claro, para ellos el terrorismo es una sombra difuminada y más asociada con la selva y el narcotráfico de esa zona llamada el vrae que pocos saben dónde queda o qué es.

Si bien dudo mucho que Susana Villarán tenga entre sus filas a terroristas está claro que los mayores de 25 suelen poner como pretexto para no votar por Susana : “es que está con Patria Roja” y cuando se pregunta ¿y qué es Patria Roja?, la respuesta que más he obtenido es “¿no son esos de Sendero, los de San Marcos?”. Esto quiere decir que Susana se enfrenta a lo peor que se puede enfrentar: Un trauma desinformado. Se enfrenta a algo como el fin del mundo del 2012, una idea sin sentido, en la que todos creen sin ningún razonamiento válido.

Digamos que llegue a la alcaldía y todo su equipo sean terroristas del nuevo movimiento izquierdista “Lima libre 2012” la pregunta es ¿qué va a pasar? Pensemos un momento, si llegan por la vía democrática entonces no son terroristas ya que no usan el terror para imponer sus ideas, si son una izquierda radical tienen el municipio de uno de los países más alineados al neoliberalismo yanqui de la región. A lo mucho creo que en un acto de total locura izquierdista reforzarán el programa del vaso de leche y pondrán más serenazgos en los distritos pobres, ambas cosas me parecen correctas en todo caso.

A pesar que de izquierdista no tengo absolutamente nada, aunque escuchaba Silvio Rodríguez cuando tenía dieciete, creo que Susana es ahora una opción buena para decirle a los corruptos o, a los que tienen lazos con los corruptos y no los rompen, un NO bien mandado. Decirles que ya no basta que hagan obras aunque roben. Voy a votar por Susana mientras este país se cura de la corrupción y luego volveré a mi ideología política que como se verá no es firme y no es clara ya que he vivido en un país donde el Apra es izquierda, centro, derecha; donde los partidos políticos dicen que son movimientos civiles de centro, donde el centro es derecha moderada, donde un candidato puede ser de un partido de izquierda y luego de uno de derecha en menos de tres meses, donde una candidata puede recibir dinero de un narcotraficante y no salir con lágrimas en los ojos a pedir perdón por el error sabiendo que ese delito es uno de los peores flagelos para el país, donde un candidato puede tener un video que lo vincula con la mayor mafia de la historia y encabezar una encuesta de preferencia popular, donde una buena opción no es elegida por no ser popular o por tener vínculos con uno de nuestros mayores y justificados traumas.

Creo que el terrorismo ganó al final porque la verdad es que yo hubiera empalado a Lori Berenson sin respetar ninguno de sus derechos humanos, ya que ahora ella cocina pastelitos con sus hijos mientras yo pasé una infancia de mierda por su culpa. Yo no podía cocinar nada sin luz. Eso me convierte en un animal, nunca me podré reconciliar con esa gente. De igual manera ahora no elegimos a una candidata que se cae de madura por lo buena opción que es en este instante por el trauma desinformado que tenemos que al escuchar izquierda oímos rugir Tarata. Una pena, pero entendible.

Como anécdota final de este trauma desinformado escuchaba en un bar una conversación sobre lo corrupto de los candidatos actuales y pregunté ¿por qué no votan por Susana?, luego de un momento de duda algunos dijeron “¿si, no?” y otro dijo “es que es caviar pues”. Pregunté qué cosa significaba ser caviar y la respuesta fue: “es que tiene plata y puede comer caviar pues”. En mi cabeza comenzó a sonar “La era está pariendo un corazón”.

Y les dejo un audio que hice al inicio de la campaña probando un micrófono nuevo

Audio sobre las municipales