sábado, 9 de octubre de 2010

Ser miembro de Mesa : Cuando los monos se reúnen

Por cosas del destino tuve la mala suerte de estar en el limbo al ser 1er suplente de mi mesa de sufragio. Por ignorancia en el tema no estaba seguro de si al faltar tendría que pagar las dos multas que sumaban más de doscientos soles. Aún así estaba dispuesto a pagar por no perder mi tiempo. Aparentemente muchas personas se sintieron algo ofendidas cuando mencionaba que sentía que era perder mi tiempo y me llamaban a cumplir con un “deber cívico”. Tantas personas mencionaron este tema que decidí ir a ver y darle una oportunidad al famoso proceso democrático que a mi me parece en muchos sentidos una payasada por la cantidad de fraudes y movidas en mesa que hay que logran que, si un candidato no gana contundentemente, los grupos de poder puedan mover las cifras en mesa y hay varios ejemplos para ilustrarlo.

Al llegar a una zona remota de Barranco, donde me tocó votar, me encontré con un panorama aterrador: Las mesas no se habían armado y la mía sufría la falta de un miembro, lo que me convertía en el candidato a ocupar el cargo de “tercer miembro”. Llegada las 8:30am tuve que aceptar mi destino y ser miembro de mesa. Pocas veces he vivido una peor experiencia que esa y realmente si la multa sube a 300 soles la pagaré sin dudarlo un segundo. Realmente uno no solamente debe gestionar la mesa sino además enfrentarse a todas las taras peruanas juntas, en unas horas. Antes de mencionarlas si tuve un momento divertido en el cuál observé que los personeros eran una copia fiel de sus candidatos. La chica de fuerza social, por ejemplo, iba vestida algo más ligera pero con los colores y estilo de la tía regia y tenía esa pinta de niña acomodada pero algo hippie miraflorina, digamos. Por su parte el representante de Decisión Ciudadana era una copia fiel, en colores más rubios, de su candidato aunque en una versión más enana. La que me sorprendió mucho fue la personera del Apra que, siendo una mujer gorda como su líder máximo, se puso a recoger botellas de plástico para llevarse. Esto me llevó a la conclusión, no se si equivocada, de que no son del todo “voluntarios” los personeros, parece un trabajo mal pagado que lleva a gente humilde a venderse por un día.

Toda la gente hablaba de los personeros como si fueran apestados, no se les podía hablar y se les sentaba lejos para que miraran. Y se quedaron sentados mirando TODO EL DIA. Realmente un espectáculo triste ya que, por lo que vi, las trampas no se hacen en las mesas sino a la salida de estas si es que existe trampa.

La ONPE tiene un pésimo y muy primitivo método que me hace sentir que vivimos en una especie de país africano donde la tecnología no ha llegado y donde la gente, a manera de reces en un camal, pasa por un proceso sin sentido para ser marcados con tinta. Vamos por partes:

1.- La instalación de las mesas – La conversión de los monos:

Algún idiota tiene que haber tenido la brillante idea del sistema de la instalación de las mesas. Es casi uno de los sistemas más primitivos e ineficientes que he visto y créanme que he visto procesos muy malos. El error se basa en que el sistema puede haber funcionado cuando el Perú tenía la mitad de habitantes, pero hoy en día es realmente un sistema para ser llevado a cabo por monos.

En primer lugar el presidente de mesa tiene que firmar cada una de las actas de instalación de mesa que son 5 para la ONPE y una por cada personero de cada partido (entre 5 y 10 por mesa, si están de todos los partidos entonces pueden llegar a ser como 15). Además tiene que firmar cada acta cada uno de los miembros de mesa. Antes de comenzar la partida ya tengo que firmar como 10 documentos y ponerles huella digital a todos.

Un detalle importante es que las actas deben ser llenadas totalmente a mano, esto quiere decir que tuvimos que cada uno de los miembros de mesa poner nuestros datos en cada una de las actas y tuvimos que poner los datos de cada uno de los personeros en las actas. Los apestados no pueden tocar las actas. En este momento yo sentía que había sido castigado por haber puesto educación superior y pensaba seriamente en el lunes ir a cambiar mi nivel por “primaria limítrofe”. Sin embargo al ser temprano aún había energía.

Acto seguido hay que contar cada una de las cédulas de sufragio, si en tu mesa hay 270 electores tienes que contar las 270 cédulas. Luego tiene que contar las 270 del referéndum, luego los 270 hologramas. Acto seguido el presidente tiene que FIRMAR las 270 + 270 cédulas, es decir tiene que firmar 540 actas y luego cada uno de los personeros tiene para firmar cada una de las cédulas lo que nos hace pasar de lejos las 2000 firmas antes de instalar la mesa.

Como en realidad a todos les interesa un pepino la cosa y en esos momentos todos nos sentimos muy de Lourdes al querer que la ONPE se meta las elecciones por el poto, los personeros no firman nada y solamente miran la cuenta de las actas. Es decir que el sistema ya tiene ahí un problema.

Evidentemente el tiempo que nos demora instalar la mesa entre contar y firmar cada cosa y ordenar el espacio es muy grande por lo que la mesa se abre como 1 hora después de iniciado el proceso. La señorita de la ONPE insistía constantemente en que no le demos bola a los personeros, que ellos no firmen nada porque es opcional y que los tratemos como si no estuvieran ahí. Los personeros por su parte, para justificar los 10 soles que les deben dar, se encargan de cosas tan ridículas como mirar el salón de clases buscando propaganda electoral durante los 20 primeros minutos para luego cansarse y sentarse a mirar todo el proceso.

Primer problema: Encontraron un calendario de la municipalidad de Barranco en el aula del colegio y en la parte de abajo en letras muy. muy pequeñas decía “Alcalde:Antonio Mezarina”. El calendario se encontraba en una zona del salón que no tenía que ver mucho con la elección, en realidad nadie pasaba por ahí, pero el mono 1 lo vio y, como su mente no daba para más, decidió ejercer el poder que le habían dado por única vez en su vida y lo ejerció. Arrancó el calendario de la pared con fuerza. Luego, como los monos tienen que hacer, rugió a viva voz: “lo saco porque no puede haber propaganda electoral en el área”. Esto molestó a los otros monos que tenían más rango. Los miembros de mesa se pararon y atacaron al mono 1. El mono presidente rugió “eso no es propaganda electoral, es un calendario de los niños de este salón”.

La mención de la palabra niños llevó a la furia a la mona secretaria que también atacó al mono 1. En ese momento entró a escena el personero de Decisión Ciudadana que rápidamente, a pesar de estar claramente mejor alimentado en su niñez que el resto, se convirtió en el mono 2. Tomó el calendario y lo rompió. Esto llevó a los monos buscaran desesperados a un mono con mayor autoridad entre gritos y desesperación. Lo que les habían dicho era: La Democracia estaba en peligro!!! unas letras de menos de 30 milímetros en un calendario en una zona remota del aula tenían las palabras que podían llevar al fin de años de sistema democrático en el Perú. Ese Perú del que San Martín, el libertador argentino mencionaba, ya en ese entonces, que estaba asqueado de su casta política.

Llegó una mona líder con su chaleco de la ONPE acompañada de un gorila militar y una mona policía. Indagó el problema y felicitó a todos por haber desempeñados bien su papel. Esto calmó a todos los monos que, orgullosos de su tarea, volvieron a sus actividades y al fin se pudo abrir la mesa. Yo estaba, desde mi silla, viendo un capítulo de national geographic": Cuando los monos eligen a su líder

Sin embargo teníamos otro problema: En toda esta lucha de los monos por imponer sus rangos, los monos sin rango que estaba afuera ya se encontraban furiosos por no poder entrar a poner su dedo en la tinta y ser marcados que, ese día, es lo más importante para ellos.

2.- La votación – Cuando los monos atacan:

Los monos electores ya andaban furiosos por la demora. Entraban a la sala quejándose constantemente de la lentitud del proceso y culpaban a los monos de la mesa de la demora. Como parte de la tortura había que sufrir las quejas durante unas horas.

Segundo problema – Los monos encuentran herramientas Uno de los monos no quería hacer la cola. Como ese mono ha evolucionado a punta de tener la necesidad de alimentarse se le ocurrió una brillante idea: Si tenía algún problema notorio podía hacer que los demás monos actúen como humanos y lo dejen pasar. Sin embargo, como es mono y no piensa más allá de lo que un simio puede, concluyó que lo mejor era buscar ayuda de otros monos.

Una mona, ya de edad algo avanzada, cargaba a un bebé en brazos y tuvo la genial idea de prestarle a su monito para que lo dejaran pasar como si fuera el padre. La estrategia demostraba un grado de evolución interesante, sin embargo el hacerlo de forma evidente frente a los otros monos no era lo más inteligente. Los gritos comenzaron y los monos perdieron el control. Los monos de las mesas no podían controlar a los otros monos y de forma simiesca comenzaron a atacarse los unos a los otros. Algo que me parece interesante en la pelea de estos monos peruanos es la necesidad de repetir durante toda la pelea: “Yo no le estoy faltando el respeto!!!". En realidad ambos faltaban el respeto al decirse parte de la raza humana.

Luego de algunos minutos de gritos y la intervención de otros monos, a gritos siempre, llegaron los monos con más autoridad. En su gran sabiduría de simios, tanto los de la ONPE como los monos militares dieron dos instrucciones: “tranquilos!” y “el señor vota porque tiene un bebe”. Varios monos salieron de la cola a buscar si alguien les prestaba un bebe para tener.

El mono se burló un poco de la mona que le reclamaba y pasó a votar.

Tiempo de discusión: 8 minutos

Tiempo en que el mono voto": 42 segundos y con el niño en brazos.

Escenas como estas se vieron a lo largo del día. Me arrepentí de no tener una cámara en los mejores momentos de conducta errada animal. 

3.- el cierre de mesas – Cuando los monos tratan de contar:

Una de las cosas que caracteriza al Perú como nación es su nacionalizada impuntualidad. Incluso se puede pensar que la puntualidad es un defecto en el Perú ya que el puntual siempre es el que espera. Es todo lo que se logra siendo puntual.

El caso es que las mesas debían cerrar a las 4:00pm. Evidentemente a las 4:00pm llegaron muchas personas que, con estúpidas sonrisas en la cara corrían hacia las mesas mientras el mono que llevan dentro, y algunos fuera, se apoderaba de ellos. En ese momento vimos que la ONPE había desaparecido. Sin monos mayores los monos de la mesa no sabían que hacer. La mona de la ONPE pasó por la mesa a decir que la cosa seguía hasta las cuatro y media mientras por todos lados se escuchaba “ganó Susana!!! ganó Susana!!!”. Por un momento se me ocurrió que votar luego de los resultados no tenía sentido y en ese momento, pasados unos cinco minutos del flash a boca de mono, entraron al colegio unas cincuenta personas corriendo desesperadas.

Me preguntaba si esas 100 personas entre los que hacían la cola y los que entraron corriendo votarían contra Susana o por Susana ahora que TODOS sabíamos del flash electoral. Me parecía absurdo que pudieran votar luego del flash pero la mona de la ONPE es sabia y poderosa.

Pasado el incidente procedimos a cerrar las mesas y ahí comenzó la pesadilla. Los personeros, que habían estado mirando todo el tiempo, se transformaron en una especie de depredadores.

La primera personera parecía saber absolutamente todo sobre elecciones. Claro que sus instrucciones contravenían todas las instrucciones de la ONPE. “Esas actas hay que romperlas”, “Hay que contar mirando a los personeros…”. Yo deseaba que le de un cáncer terminal y fulminante pero aparentemente gozaba de buena salud física.

El segundo personero era un hombre que para todas las palabras que decía tenía la siguiente introducción:

-“Con todo el respeto que se merece el presidente, la señorita secretaria, el señor miembro y lo señores personeros yo pido que podamos ver las actas”

-“Con todo el respeto que se merece el presidente, la señorita secretaria, el señor miembro y lo señores personeros yo pido que revisemos esa cédula anulada”

-“Con todo el respeto que se merece el presidente, la señorita secretaria, el señor miembro y lo señores personeros yo pido que apunte el señor presidente ese número en mi acta”

Luego de escuchar más de 20 veces la misma frase se me ocurrió que si esa persona moría en ese momento, el coeficiente promedio del Perú podía subir un par de puntos. Por otro lado me convencí que de personeros llevaban a los menos dotados intelectualmente de los partidos.

La tercera personera parecía desinteresada en todo y más ocupada en recoger botellas plásticas y chupar los restos de los pollos que les habían llevado para comer unas tres horas antes.

Todos los personeros eran un lamentable espectáculo en el cuál trataban de demostrar que su vida valía algo, que estaban haciendo algo importante para el país. Imaginé a los candidatos ganando millones por sus nuevos cargos y miré con pena a esos monos que luchaban por un poco de maní.

La cuenta de las actas puede ser una tarea eterna. Voto a voto, manualmente y propenso a muchos errores ya que, luego de nueve horas de proceso lo más estúpido que se nos puede ocurrir hacer a los monos es ponernos a contar y sumar.

Luego del largo proceso la cosa no terminaba ahí. Venían las actas de cierre. Firmar y poner la huella dactilar en unos 12 papeles más y terminan mandando a la mierda a todos los monos de la ONPE,. JNE y demás siglas sin sentido. Evidentemente ahora entiendo porque hay 26% de actas observadas. Es porque tu proceso es una basura. Si tienes que poner DOS huellas digitales por acta y son 5 actas para la ONPE sobre las municipales y 5 actas sobre el referendum hablamos de 20 huellas y firmas luego de 9 horas de labor evidentemente se te puede pasar alguna. Hasta ahora no comprendo la razón para poner dos huellas dactilares en la misma hoja.

Al final los orgullosos monos se retiran con las ánforas quién sabe a dónde y quién sabe si llegarán a su destino, la ONPE se demorará días en sus procesos mientras los monos electores creen que esa mancha en el dedo los vuelve una sociedad civilizada. Juro que para la siguiente vez pagaré mi deuda feliz porque ya conocí el infierno y la verdad, no me gustó.