martes, 20 de diciembre de 2011

La mentira nos salva de la verdad. Por eso todos mienten.

No estoy seguro de si fue porque mi madre tuvo una conducta tan compulsiva con el tema de evitar la mentira, que me quedaron claros algunos puntos sobre ella:
  1. Mentir hace daño a tu madre. Aparentemente la mata un poco según lo que las madres gritan cuando te descubren una mentira de niño. 
  2. Mentir hace infeliz a todo el mundo cuando la mentira viene de ti. 
  3. Mentir es una acción punible y merecedora del castigo más severo. 
Con el tiempo nos damos cuenta que nuestros padres son un par de mentirosos pero nos mentimos y lo negamos.

Mi madre a veces cuenta historias falsas para justificar demoras, olvidos de llamadas, regalos pequeños. A veces modela la verdad de tal manera que no es una falsedad del todo pero tampoco una verdad. Mi padre es amable con las personas pero luego puede decir que esa persona con la que acaba de ser tan amable y saludar tan educadamente es un perfecto imbecil. "Es un imbecil!", dice. 
Por mi parte quedé en un Limbo cuando descubrí toda la gama de mentiras que existen en el mundo y cuales son aceptadas y cuales no. Si no me caes bien lo vas a notar, ya sea porque te lo digo en la cara o porque me muestro muy distante y esquivo para saludar incluso. Es posible que si no te saludo es porque o no te recuerdo o simplemente quiero olvidarte. Si es que tuve algún problema contigo no esperes un "Feliz Cumpleaños" ni "Felices Fiestas". Es probable que no quiera que seas feliz en realidad. Pero no son considerado sincero si no "Sin tacto"

"Sin Tacto" - Las Reglas de la diplomacia social

Engañar a tu novia no es aceptado, digamos formalmente. La mayoría de amigos te lo aceptan, algunos te lo aplauden, otros, los que menos, te regañan. La mayoría de tus amigas te regaña porque: ¡Se ven reflejadas en la cornuda!. Si te sientes un campeón por andar engañando a tu novia lo más probable es que tengas un par de cuernos tamaño alce en primavera desde hace mucho. 

Por otro lado pedir que digan que no estás cuando sí estás para no atender el teléfono si es correcto. Decir que estás enfermo para evitar un compromiso, es correcto. Mencionar que "te fue imposible" sin especificar que era porque te dio flojera, es correcto. Todos sabemos que es mentira pero la diplomacia social te obliga. 

Te reto a que le digas a un amigo "la verdad es que no fui a tu matrimonio porque me dio una flojera del carajo y preferí quedarme en mi casa viendo una serie de Zombies" ya si se lo dices a la novia sería un nivel Chuck Norris. Pero la diplomacia indica que debemos mentir. Ojo, no es que podemos mentir, debemos hacerlo para no quedar mal. La mentira nos salva y es buena.

En esa línea tan absurda quedé yo y terminé descubriendo que varios años luego de mi aprendizaje como hijo quedaron claros algunos puntos sobre la mentira.
  1. Decir la verdad hace daño a tu madre. Aparentemente la mata un poco, según lo que las madres gritan, cuando le dices que no puedes comer el asco que ha preparado
  2. Decir la verdad hace infeliz a todo el mundo cuando la verdad viene de ti y dices, por ejemplo, que en realidad la tía X siempre habla mal de todos. O que la foto del niño que están mostrando es realmente de un nivel de horror impresionante y que deben evitar mostrarlas
  3. Decir la verdad es una acción punible y merecedora del castigo más severo. Cuando le digo en un almuerzo a una amiga que me parece un error que se case cuando todos sabemos que su novio la engaña actualmente con una ex novia e incluso coqueteaba por correo con personas presentes en la mesa todos me retiran el habla y ya no me invitan a nada. (Decir "¿pero ella preguntó mi opinión?" no ayuda un carajo a que la gente te aparte con asco por tener el virus de la verdad)
Al final termino siendo más maldito que el que miente y engaña. 

Las mentiras de Cupido
Una chica aduce olvido por control de alcoholemia positivo para olvidar una noche demasiado activa y una de sus eventuales parejas afirma lo mismo cuando es evidente que todo lo recuerdan, pero mienten por verguenza(al menos ella y me parece que no mucho). Una pareja se miente y conversa para lograr convencerse de que no se volverán a pelear nunca más, para luego de unos minutos volver a pelear y negarlo: "ese no cuenta". Una enamorada, aún enamorada, se ve a escondidas con el chico que la engaño pero lo oculta para que no la juzguen las amigas. Estas la juzgan ahora cuando ella no está, ya que saben la verdad pero le mienten. Finalmente queda claro que en las relaciones personales todos mienten

Creo que el punto está en elegir quién te va a mentir y  porqué. Tal vez el novio que te diga que no estás "gordita" cuando sabes que no puedes seguir embutiéndote en esos pantalones porque tus "jamones" ya han logrado sumar un par de tallas más a tu ya rellena figura, si es un mentiroso "bueno", aquí debo aclarar que el término "gordita" no es bueno ya que además de subida de peso eres enana desde su punto de vista. Aquel que te dice que no se te ve mal recién levantada aunque se te vea literalmente como un Muppet recién sacado de la lavadora sea un héroe y un paladín del amor. Por otro lado el que coquetea con una amiga y te dice que jamás! es un maldito, aunque tú haces lo mismo con uno o varios "amigos". Aquel que te ha sacado la vuelta algunas veces pero jura con lágrimas en los ojos que nunca más, que ha aprendido la lección no te miente en realidad, posiblemente en ese momento lo siente así, sin embargo en ese caso tú te mientes por querer creerle ¿recuerdas cuando joven jurabas que jamás lo perdonarías?, ¡oh, mira!, otra mentira. 

La pregunta que me revienta la cabeza es ¿por qué más del setenta por ciento de los casos eligen por el que les va a hacer daño?. No el que te va a mentir por amor si no el que te va a engañar para lograr algo en su beneficio. No el que te va a mentir para que no sufrar si no para no sufrir él. El que te va a decir que está lleno de amor solamente para que tú cedas antes las presiones y el amor se vaya luego de la primera eyaculación. Asumo porque la mentira al final nos salva de la verdad.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Con muchos hilos cortos de diversos colores no se teje una chompa que abrigue

Asombrado de "Lima es un pañuelo" y sin dejar de pensar en lo que debo, me quedé mirando a la nada que no es nada que me cueste hacer y como es de suponer salieron frases que nunca hilaron pero sin querer dejaron: pensamientos, ideas, frustraciones, escarmientos.









Palabras que no hilaron:

1: Igual ya no me debes ni lo que escribo.

2: Me cuentan sin contarme, que el luto se lleva mejor en discoteca.

3: La sorpresa de la cita a ciegas va mejor que la mejor de mis sorpresas.

4: De las guerras siempre va mejor la del olvido que es la que el otro bando siempre recuerda ganar.

5: Esta vez no llevaré refuerzos, llévate a tus amigos que al fin y a la larga todos son mis enemigos por mis batallas vencidas y mis guerras perdidas.

6: Para ser un martir es indispensable morir en medio de una batalla y por causa de la misma.

7: ¿Qué harás ahora con la Biblia de tu vida sin un Caín, sin un Judas y sin un Barrabas?

8: El uso de los puntos suspensivos fue tan indiscriminado que cuando quise poner el punto final, el papel hace mucho se había terminado.

9: Cuando corrí para que no lo crucificarán llegué domingo de resurrección

10: Esas flores que nunca te mandé a mi tampoco me llegaron.

11: De las que sí mandé me llegó un email indicando que te llegaron y te llegaron.
12: El remedio para el mal de amores es el olvido de cómo amar. 

13: El doctor que preparaba la receta murió de amor. 

domingo, 11 de diciembre de 2011

Una lágrima escapó por la mejilla de una princesa.

Cuando vi aquella lágrima me acerqué a preguntar si todo estaba bien con Xiomi, o Xiomara como sus padres habían tenido a bien nombrarla. Patricia, su amiga, me dijo que todo estaba bien y con un gesto firme de que me fuera, me ahuyentó debido a que era un momento exclusivamente femenino

Cuando ya Xiomi hubo partido sin rumbo conocido Patricia se me acercó y me contó lo ocurrido. Marcos, su novio, la había estado engañando desde hace algún tiempo con un par de otras amigas. Me comentó el problema que se formaba pues ellas también eran amigas de todos y esto obligaba a todo el grupo de amigos a poner una postura y tomar un bando, obligaba a separar a los que consideraran culpables y aceptar a los que consideraran inocentes y, sobre todo, a proteger a la amiga engañada. 

Quedé pensando en mi suerte de no tener que tomar ninguna postura pues solamente soy un visitante observador y también quedé tratando de adivinar el sabor de aquella lágrima: ¿era la mentira en sí misma? ¿era la vergüenza de estar expuesta a saber que todos lo sabían? ¿era la traición a su corazón? ¿era su entrega a la relación? ¿era el fin de su inocencia en los temas de pareja?. Imposible determinarlo, tal vez era todo junto. 

Opiné en ese momento que debía guardar lágrimas para la siguiente vez, pues en sus ojos pude ver por un instante que aún tras el dolor, el odio evidenciaba amor como solamente una mujer traicionada por un hombre, al que inexplicablemente ama, puede sentir. 

Por supuesto fui acusado una vez más de ser un maldito que no comprende nada pues ella nunca más lo iba a perdonar. Pero yo sabía que sí. Los elementos me eran muy claros: una mujer que conoce a un hombre que es el poeta maldito, el gato negro, el saltador de balcones, el trovador de esquina, lo quiere para ella. Lo quiere transformar en el príncipe azul. 

Pero el príncipe azul es un idiota porque es el hombre que se enamora perdidamente y quiere todo para la princesa, es el hombre que peleará con el dragón, que luchará contra el mundo, que soportará los embates de cualquier enemigo sin mirar a otras mujeres para culminar en el altar con el amor de su vida. Pues esos hombres son considerados como imbéciles en la práctica e ideales en la teoría. Pueden hacer la prueba: todas dicen que es "lindo" pero se revuelcan con el chico de la casaca de cuero porque es más simple idiotizar a un "pendejo" que aceptar que el idiota puede volverse un poco más interesante con el paso del tiempo.

Los príncipes azules solamente sirven a las mujeres mayores cuando, ya cansadas de tratar de cambiar a doscientos inseminadores de fin de semana a ser príncipes azules, de pronto voltean y dicen "ese idiota, no se ve tan mal, lo he visto toda la vida pero nunca me ha atraído, pero ahora que ya me cansé de los chicos malos, este idiota puede ser un buen padre y marido, trabaja, no se droga, no es borracho, es el idiota perfecto". Características todas contrarias a todos los casacas negra de su pasado de mujer confundida. 

Xiomi estaba en su momento de vida con uno de estos hombres malos tan atractivos para las chicas jóvenes. Y el tiempo me daría la razón y sería testigo de esa lucha de la mujer enamorada de no aceptarlo como novio pero relacionarse como tal. "No estamos pero yacemos". "No salimos pero él entra". "Nunca volvería con él pero todas las madrugadas él viene por mi". 

Y también sería testigo del falso arrepentimiento del hombre que pasa de ser un maldito miserable a ser "un poco travieso" en el lapso de un par de semanas. Mirándola a los ojos traté de ver si había guardado lágrimas para la siguiente vez, no logré aplacar mis dudas pero estaba seguro de que ella las derramaría por él más tarde que pronto. Me aseguré, mientras la miraba, de guardar las mías para esta vez. Comprobé que yo no tenía una casaca negra. Me di media vuelta. Dejé de observar.Me fui. 

"Tal vez las relaciones solamente se tratan de algo como esto:"


martes, 6 de diciembre de 2011

El Hada con las alas de Picaso - Historias Solas

Cuando apareció fue súbitamente. Contarlo de manera diferente sería faltar a la verdad. Nunca lo podría calificar de "amor a primera vista", primero por "huachafo" y segundo porque no ocurrió así.

Pasaba yo desapercibido, por una fiesta más de aquellas que luchan por una identidad entre lo peruano y lo yanqui, cuando ella pasó. Lo complicado no era que me hubiera deslumbrado con su presencia ya que la había visto varias veces antes. Lo complicado era que por primera vez la veía reírse, hacer bromas y divagar por el medio del patio con esa energía que puede atraer hasta al más distraído. Solo bastó escucharla un momento y ocurrió. Ya días antes había tenido la leve sospecha que era una chica atractiva pero en ese momento el golpe fue pesado y destructivo como un yunque en el medio del corazón.

Traté de que pasara dicho evento como desapercibido pero no ocurrió así. Intentando que se llevara la fiesta en paz entre la dicotomía cerebro - corazón o razonamiento - sentimientos intenté olvidar el evento. Pasados algunos días me daba cuenta que no podía dejar de pensar en ese pequeño instante que me llenó las manos de terciopelo. "¿Estaré loco?", me pregunté más de una vez. "Esto no tiene ningún sentido", me he repetido otras tantas.

Aumentaré la complejidad de la situación con el hecho de que no había, ni hay ahora, puntos en común siquiera para tener un encuentro casual, la locura impetuosa puede llevar a uno a hacer cosas impulsivas y tratar de sorprender. La pregunta es si eso se puede hacer con una conocida de manera más sencilla que con una total desconocida. La situación era de una especie de amor abstracto sin ningún asidero ni coherencia, tal vez era resultado de alguna feromona específica que ella poseía y había golpeado mi mente.

¿Y cómo plantearía tan repentino cambio? ¿Siempre te vi pero nunca me di cuenta?. ¿Se puede trazar una estrategia? Los más doctos en el tema recomiendan trazar una celada por medio de las ahora tan usadas redes sociales. Las más radicales plantean lanzarse al abismo, como ellas nunca hacen, y plantarle cara haciendo una declaración como a ellas les gustaría. Lo gracioso es que cuando ellas aconsejan eso visualizan al hombre de sus sueños haciéndolo porque eso planteó Disney desde la más tierna infancia de cada una de las consejeras. Pero ¡ay de aquel que lo hiciese sin ser el príncipe azul!, pasará a ser el hazme reír de toda la comunidad femenina con un timorato "no se burlen de él, pobrecito" y ese es un lugar donde uno nunca debe caer.

Luego de esos encuentros ella aparece como un fantasma en mi mente y se plantean todas las preguntas de lo raro de la situación, de lo ilógico de los motivos y de lo absurdo de las consecuencias y aún así no para de atormentar mis noches: etérea, vaporosa, irreal.

Historias Solas - Cuento 63

Del amor y otros engaños

Cierto amigo me planteaba, casi como una paradoja, el que su novia con la que había sido más bueno es la que al final lo había engañado de la manera más terrible, es decir: cuando más enamorado estaba.

Su entorno le había dado dos mensajes que no le iban a servir de mucho "esa mujer es una basura" y "no te preocupes que hay muchas otras". Lo terrible de la situación es que yo no podía decirle mucho más principalmente porque todas las otras que vaya a conseguir no son más o menos propensas a mentir o ser infieles.

Creo que lo que ha matado a este amigo es el momento en el cuál ha ocurrido. Y luego de ver a mi alrededor puedo ver que no es cosa de género y tampoco necesariamente de edad. Es como que muchas personas se comienzan a volver un poco más permisivas con el tema y finalmente depende de la pareja. Algunos permiten un beso, otros no soportan ni siquiera una salida a tomar un café, algunos prefieren no enterarse y cerrar los ojos.

Lo preocupante para mi es que la mentira como tal se ha institucionalizado y se ha vuelto un vehículo peligroso que lleva al engaño. Lo más gracioso es que muchos de los que juran "yo no" en realidad son los que muchas veces en los momentos complejos solamente pueden decir "en realidad, yo sí". Esto me lleva a una pregunta ¿dónde están los límites del engaño?