domingo, 15 de enero de 2012

Cambio departamento por pasaje - Historias de Mudanza

"Departamento San Borja, 1 dormitorio, sala comedor, c/cochera , ideal parejas 3er piso. También duplex" rezaba el anuncio que miraba yo con tanta ilusión. Luego de llamar descubrí que quedaba a tan solo unas siete cuadras de casa de mi madre de la que intento estar cerca ya que si me alejo a más de diez cuadras no la vuelvo a ver hasta el 2015 de lo mal hijo que suelo ser.

Una vez llegado al edificio no podía creer que el precio fuera de tan solo US$350. El edificio no era de estreno pero era bonito, bien pintado, lo que se dice "fichón" y el precio me parecía realmente barato para los mamarrachos que me han querido alquilar antes a US$400.

Luego de subir las cómodas escaleras y descubrir unas preciosas plantas en las jardineras de los descansos, estaba totalmente convencido de que había encontrado mi lugar. "La señora está en el cuarto piso" me había advertido el amable señor que hacía las labores de conserje. Toqué la puerta del departamento que evidentemente era el duplex y la puerta se abrió. Ante mi un departamento grande, con una escalera en la sala apareció y realmente me daba cuenta de que nunca me dejarán de impresionar los departamentos de dos pisos.

Me encantaría decir que ante mi apareció una tierna y alegre viejecita, pero eso sería una ficción. Ante mi apareció una alta mujer de unos setenta años a la que dificilmente se le podría llamar "ancianita". Su petrea actitud no mostraba ni alegría, ni molestia, ni intriga, simplemente petrea es la palabra que la describe.

-"¿Viene por el departamento?".

Me daba ganas de decirle "No, vengo a conocerte y a invitarte a salir" pero decirle eso a la mujer que asustaba a Margaret Thatcher era una locura.

-"Sí señora" fue todo lo salió de mi boca, en ese tono tan limeño y agudito que tenemos para tratar de mostrar respeto.

La señora me dijo "un momento" pues había una linda reja cerrada que evitaba el acceso de la señora.

Al pasar por el tercer piso había podido ver la puerta que debía ser la que correspondía al departamento que yo quería. Evidentemente no era el departamento que tenía la bonita vista hacia la calle si no el departamento que daba hacia la espalda y lateral. Esto lo pensaba por el precio. Por un momento pensé que se habían equivocado y tal vez fuese US$450 precio que me parecía más coherente con lo antes visto o es que tal vez la vida me estaba dando un guiño al fin.

De pronto emergió de la puerta que daba a una asumida cocina, una mujer salida directamente de "Medias Negras" de Joaquín Sabina. En ese momento solamente vi unos ojos verdes de un color imposible, un pelo entre rubio y rojo, natural, que hizo que llenara mis pulmones de aire sin que estos quisieran respirar. Pensando que había sufrido un aneurisma y eso era un angel, observé que un angel no puede tener esa sonrisa tan malvada y esos ojos que llevan civilizaciones a la guerra, si era Helena tenía que ser la de Troya. Juro que llevaba algo como botas cortitas negras que parecían de papel, falda azul corta de un material indescriptible, una ligeramente abierta blusa blanca y una boina azul! por amor de Dios... tenía una boina azul!!! (hasta ahora estoy llorando con el recuerdo).

En ese instante descubrí que tengo alma pues algo en mi cabeza comenzó a gritar con desesperación:

- "Tu vida ya es una basura!!! por Dios!!! al menos dile algo!!! ahora!!! por favor con que te escuche ya tienes todo hecho!"

- "Hola..." fue todo lo que me salió, creo que uno poco masticado y en un tono inaudible ya que solamente me sonrió.

Mi cerebro no podía funcionar correctamente y parecía que la anciana había muerto en algún punto de la casa pues no regresaba y yo solamente quería darme de cabezasos contra las paredes o quedar ciego para no seguir viendo a esa mujer que solamente puede aparecer en los insomnios de la soledad.

Cuando pensé que toda mi existencia se agolpaba en un momento ella me dijo

-¿Va a alquiloarggg?"

En ese instante el lóbulo límbico de mi cerebro, acusado de controlar el amor, solamente me dijo:

-"Te vas a la reputa madre!" y se fue tirando un portarzo a la salida

La chica acababa de hablar con un tono francés que me hizo reevaluar la evolución del ser humano y estar seguro que es imposible que exista un Dios malvado que pueda haberme llevado desde el incio de los tiempos al encuentro que se daba en ese momento. Y la puta vieja que no regresaba con la puta llave y yo que quería detener el tiempo en ese instante.

-"Si..." le dije mientras mi alma me me gritó al oído "listo, ya le demostraste que eres un imbécil.

-"Oh, ¿Eres Francesa?" fue todo lo que salió como intento de continuar la conversación. "Ah, no... disculpa... ahora le demostraste que eres un gran imbécil" apuntó mi alma.

-"No, soy Belguarte, de Belgiq" (me es imposible transcribir lo que dijo pero me quedó claro que ella era Belga y yo era un imbécil).

-"Oh ¿y estás alquilando aquí?" - En ese momento vi como su sonrisa me transformaba en un  cachorrito de Golden Retriever pero cruzado con perro chusco amarillo de taller de autos de la Victoria. Así descubrí que las Belgas también saben mascotear instantaneamente.

Para mi suerte la escalera comenzó a evidenciar que la ahora, maldita vieja miserable, estaba bajando. Sin embargo en ese instante noté que también de la escalera de atrás venían pasos.

Cuando el hercúleo jugador de tenis terminó de subir la escalera, pude ver cómo el sol me cegaba por el rebote que, no estaba seguro, se daba en su rubia cabellera o en sus lentes como espejos que aparentaban costar lo mismo que mi carro. A la altura de su hombro noté el Audi de un modelo no reconocible por las personas que ganan menos de lo que cuesta un riñón al mes, estacionado en la calle que parpadeaba ante la activación de la alarma. Cuando pensé que me iba a dar las llaves para que le lave el carro me dijo "Holoa" en un acento que hacía evidente que él era Belga y "velga".

En ese instante mi alma gritaba desde abajo del edificio.

-"Te vas a la puta madre" y partió.

La vieja basura causante de todo esto al fin abrió la reja. Viendo a los tres europeos intercambiar saludos solamente emergió un "maaaaaMaaaa" de lo más profundo de mi mapa genético. Mientras la pareja de modelos entraba al duplex, que era donde les correspondía estar, la señora se dirigó hacia mi diciendo:

-"Un momentito señor, firmo los papeles con ellos y lo atiendo. Mientras tanto pase para que vea el departamento" -

Ya abandonado por mi lóbulo límbico y mi alma le dije la señora.

-"No, yo vengo por el otro departamento, el del tercer piso"

-"Ah, que pena, ellos lo acaban de tomar "

En alguna zona del cerebro alguna de las neuronas que aún no se habían ido avergonzadas pensó "o sea hijo de puta, vienes en mi carro y te vas a tirar a mi mujer en mi departamento !!", por suerte era una neurona herida de las cervezas de la noche anterior e inmediatamente, luego de pensar tamaña estupidez, murió sin que ninguna otra neurona la echara de menos.

Como mi cerebro estaba con varios minutos de estupidización y varias partes habían dejado de funcionar reaccionó de la manera más idiota que pudo.

-"¿Y este, a cuanto lo alquila?"
-"Ochocientos cincuenta, sin servicios... " (o sea vete y no me hagas perder el tiempo)

Mi cerebro no tenía límites ante la mirada atenta de los Belgas colonizadores. Juro que la Belga sonreía incluso con los ojos y estaba lista para lanzarme una ramita para que la recoja o algo por el estilo, me iba a poner de nombre Fidouuu o Fig Figggg. 

-"Ah, ocho cincuenta, mhhh ¿de cuantos cuartos es?"
-"Tres habitaciones y dos baños..." (dejando claro: habitaciones = blanco, cuartos = cholo)
-"Ah, gracias, no, es muy grande para mi"
-"CLARO" fue toda la respuesta de la ahora alemana cacera y por primera vez la vi golpearme con una sonrisa.

Luego descubriría que los US$200 del departamento siguiente "cerca al puente Quiñones" debía su precio a que venía con travesti incluido. No voy a alquilar un carajo y estoy invirtiendo el dinero en un pasaje "one way" directamente a la mierda.


Casi exactamente...