viernes, 27 de enero de 2012

Mensaje para el Chapulín Colorado.

Aún no se ha inventado una palabra para poder agradecer a Chespirito todo lo que hizo por nuestra niñez. A mis 38 años recuerdo cómo podíamos escapar de las bombas de una Lima de terrorismo y violencia para pasar a un mundo lleno de personajes e historias maravillosas, frases y palabras tan especiales que nos han quedado hasta el día de hoy como parte de nuestra vida diaria. Decir gracias sería insuficiente. Salvar nuestra niñez ha sido una labor gigantesca.

Leía las noticias sobre México. Sumido hoy en una violencia que sobrepasa lo imaginable. La muerte y el terror han llenado gran parte de ese país en una guerra terrible. Me preguntaba si es que los niños tendrían ese espacio de escape y en ese mismo momento me daba cuenta de que el mundo había cambiado. 

Pensaba en esa situación cuando se me ocurrió la siguiente historia. Qué tal si hacemos una película donde mostramos el México actual sumido en la violencia tan terrible. Un joven decide que tiene que salvar a su país de esta situación y buscar a un héroe. De pronto recuerda a ese héroe de leyenda, un héroe mexicano del que no se ha sabido hace muchos años: El Chapulín Colorado. 

Luego de buscarlo sin éxito y a punto de darse por vencido lo encuentra. Ahora el Chapulin está retirado y la desesperanza lo ha dejado muy triste y derrotado. Este nuevo mundo ya no es un lugar para él. Sin embargo la energía y esperanza de este joven convencen al Chapulin de que debe entrenar a un sucesor y luego de un periodo donde se descubre que el verdadero poder del Chapulín y de todo héroe es su corazón se lanzan juntos y vencen a los delincuentes que han traido la violencia y dejan a México como era, un México más tortas de jamón, más vecindad, más Acapulco.

Creo que podría ser una bonita historia para que los niños de ahora tengan la esperanza de que hay un héroe que en cualquier momento va a entrar, tropezando por la ventana, a vencer el mal armado con su chipote chillón y su noble corazón. Tal vez esta historia nunca llegue a su destino pero ¿quién sabe? la red es maravillosa. 

Me parece que "Oh, y ahora, ¿quién podrá defendernos?" es una llamada que ha quedado sin respuesta mucho tiempo. Es hora de que vuelvas, te necesitamos...