jueves, 23 de febrero de 2012

Que viva Abimael Guzmán el revolucionario!

Hace unos días caí en casa de un amigo de hace muchos años y, mientras esperaba en la sala, veía a su sobrino con su grupo de amigos haciendo su tarea escolar. Aparentemente se ha puesto "de moda" el tema de analizar la época del terrorismo y la tarea consistía, entre otras cosas, en definir qué era Sendero Luminoso y quién era Abimael Guzmán.



Luego de mucho rato de bromas y risas sin sentido los escolares lanzaban ideas sobre la definición que pasaban desde "era un grupo de emos!", "eran  campesinos muertos vivientes!" hasta "eran terroristas" y "erran guerrilleros". Armados de laptos, celulares (sospechosamente usados para otras actividades aparentemente) y tablets los estudiantes trataban de luchar contra su niñez y contra el mar de información a un nivel de "copy paste" que no les permitía ningún análisis.



Luego de media hora de juegos, burlas y tonteo uno de ellos tomó el mando. Mientras me enteraba que ahora hay clases en febrero y mientras agradecía porque en mi mundo hasta el 15 de Marzo podía vagar por las calles de mi barrio escuchaba el veredicto: "blablabla grupo revolucionario blablabla". Por supuesto durante todo ese tiempo yo comentaba algunas cosas con mi amigo sobre ese tema y otros. Recodando con tristesa como nos malograron la juventud y lo despreocupadas que se veían estas generaciones cuyo principal problema es determinar cuáles son los verdaderos Wachiturros.  Finalmente concluimos que ya estábamos viejos diciendo "en mis tiempos se hacía cola para conseguir arroz" y "en mis tiempos no habían discotecas porque les ponían bombas". Claro que exagerando un poco porque ¿quién no fue a Keops?.



Cómo las generaciones, por más tecnología que tengan, hacen lo mismo que las anteriores, en un momento el sobrino preguntó a su tío "¿quién era Sendero?". El tío sabio les dijo "Primero, saca eso de grupo revolucionario!, esos eran terroristas, mataban pueblos y gente en la sierra y cuando llegaron a Lima... ". Luego de una media hora en la que aportamos historias que realmente deben ser de horror porque nos decían "asu... ", "asuuu.... ", "poneeee" cuando les contábamos que cuando ibas por la calle podía explotar un banco, destruir algunos edificios, se iba la luz y comenzaban las balas. Como siempre cierta inocencia los lleva a pensar que eso era emocionante. Igual me pasaba a mi cuando veía películas de la Segunda Guerra Mundial. De cuando yo tenía esa edad solamente recuerdo que luchábamos para divertirnos, hasta llevábamos la discoteca a la casa.



Luego fuimos al escritorio de mi amigo a sacar unos papeles que me quería mostrar sobre su empresa y al lado de su librero me encontré con un poster muy sntiguo del Che Guevara. Realmente sé muy poco del Che Guevara fuera de su historia como guerrillero y la película "Diarios de Motocicleta". En ese momento le pregunté a mi amigo "¿quién era el Che Guevara?". Rápidamente asoció la pregunta a lo que acabábamos de hablar con los niños y me dijo "Eso es de cuando estaba en la universidad. No, eso es diferente, este era un revolucionario por que... " y me dió una larga charla sobre cómo ese hombre buscaba justicia e igualdad. Además era médico y había sido asesinado por la CIA. Todo me quedó claro.



La imagen de ese hombre que se estampa hoy en polos y posters y sin entrar yo en política, es la imagen de un hombre que mató personas, autoridades, él con su propia mano según la historia. Es un hombre que ordenó directamente ajusticiamientos. No voy a juzgar si su lucha fue justa o no lo fue ya que tendría que haber leído mucho al respecto o haber vivido ese momento y siento que lo poco que he leído me hace ver que muchas personas lo ven como un héroe y otras pocas como un criminal. Muchas personas que ven a Fidel Castro como un dictador maldito llevan, con una sonrisa en el rostro, un polo de Guevara . En ese momento comprendí la diferencia: la maquinaria de marketing del Che Guevara era mejor que la de Fidel Castro y Abimael Guzman (con las distancias entre estos dos personajes claro). Asumo que de haber matado a Abimael hoy veríamos chicos con los polos de Abimael el revolucionario. Tal vez en el futuro nuestros hijos pongan un poster en siluetas de un hombre levantando el brazo con alguna frase de aquellas que decían los terroristas "patria o muerte, unidos venceremos!". La juventud requiere de causas, aunque sean equivocadas, para funcionar.