sábado, 11 de mayo de 2013

El terror de Carlín

Desde que Fritz Du Bois asumió la dirección de Perú21 el diario cambió mucho al punto que dejé de comprarlo a diario como antes solía hacer. Luego de mucho tiempo volví a darle una mirada para descubrir que se ha vuelto un claro reflejo del país en lo que corresponde al caos. Tener una publicación donde puedo leer a Guillermo Giacosa para luego pasar a una columna donde Aldo Mariátegui lo agrede y terminar con Beto Ortiz mencionando que Mariátegui es el más odiado de la prensa escrita es un pase gratis al psiquiatra.

Me divertía con esta postura esquizofrénica del diario cuando me encontré con la columna de un personaje que, al igual que Dorian Gray, se ha ido posicionando como un conductor que vendió su alma al raiting para permanecer vigente y que cada día llega a niveles más nauseabundos. Basta como muestra ver su paso por "La Noche es Mía" donde a la manera del buitre más experimentado escarbaba en la basura del momento para sacar notas de nivel cada vez mas "laureabozzeano". Debido a mi muy pobre nivel de "cultura" televisiva peruana me sorṕrendí al leerlo.

Están entre nosotros

Cuando Elizabeth, la psíquica, dijo que la entidad se encontraba entre nosotros, la temperatura de la habitación descendió como si de pronto hubiesen subido el aire acondicionado. Era una casona de 1800 que, según nos dijeron, sirvió como alojamiento a Don José de San Martín. Hoy viven en ella un anciano, sus dos hijas y, según ellos, también los acompaña un hombre alto y fuerte que los despierta por las noches, les tira las puertas y no los deja vivir en paz. Cuando empezamos a grabar, los únicos que estábamos dentro de la casa éramos el equipo de realización, los psíquicos (que entraban uno a uno) y yo. No había nadie más y ninguno supo explicar quién demonios golpeó con fuerza tres veces la puerta de la habitación de al lado que, teníamos claro, estaba vacía. Elizabeth continuó contándonos que ese ser vivía en la casa y que no se iría jamás. Mi instinto me dijo: “Lárgate inmediatamente”. La cogí de la mano y dije: “Vámonos”. Ella ya había protagonizado un episodio terrorífico la madrugada anterior en la Fortaleza del Real Felipe y yo temía que volviera a suceder algo parecido, pero ninguno de los que estábamos ahí estaba preparado para lo que tuvimos que vivir. Lo que sigue lo verán, sin actuaciones ni trucos de TV, en los próximos episodios de PSÍQUICOS. (fuente)

Algo sorprendido recordé que ahora tiene un programa sobre psíquicos y comprendí su total convencimiento de que los fantasmas existen. Pensaba escribir sobre lo mal que me parece jugar y beneficiarse económicamente de la ignoracia de la gente y concluir que el programa se debería llamar P$iQUICO$ ya que lo importante es que se venda mucho con fantasmas y todo, pero decidí ponerme un momento en sus zapatos. Posiblemente si mi trabajo es conducir un programa de fantasmas yo mismo les haría "¡Bu!" a ustedes.

¿Quién no ha disfrutado de unas buenas historias de terror en la oscuridad? y es que, desde que la humanidad se comunica, uno de los primeros temas tiene que haber sido el miedo. Cuando un rayo se veía en el cielo y un trueno remecía el mundo los primeros humanos miraban aterrorizados sin encontrar explicación e inventaban eventos paranormales: ahí nacían los dioses. Los dioses nos servían ( y sirven ) para explicar lo que no entendemos:

-Hay una luz en el cielo que no entendemos = Zeus
-Hay una bola de fuego en el aire que no entendemos = Inti
-Hay un proceso de crecimiento de las plantas que no entedemos = Freya
-Hay un evento del fin de la vida que no entendemos = Dios

Cuando la ciencia apareció como medio de entender el mundo muchos de esos dioses murieron. El rayo ya no era Zeus ni el sol Inti. Lamentablemente como no podemos explicar todo todavía, aún quedan dioses.

Es así que este tema de los fantasmas aparece para llenarnos la mente sin razonamiento alguno ¿de verdad creemos que hay "entidades" de los muertos que nos atormentan? ¿de verdad creemos que estas entidades pueden producir sonidos y realizar acciones sin tener masa o un flujo energético producido por algún generador coherente? El problema con los fantasmas es que escapan del rigor científico. Esto no quiere decir que no existan como tales pero tampoco que se puedan asumir como reales. Se supone que la ciencia es la que detiene ese punto ignorante.

Antes era

-¡Suena un ruido ensordecedor en el cielo!
-No entendemos
-¡Tiene que ser un dios llamado Zeus!
-Adorémoslo para que no nos mate.

Ahora es

-¡Suena un ruido ensordecedor en el cielo!
-No entendemos
-Investiguemos para explicar lo que es...
-Ah, era un trueno, ya entendimos.

Lamentablemente el común de las personas todavía sigue las reglas que seguían nuestros antepasados para explicar las cosas.

-Suenan tres portazos.
-No entendemos!!!
-Tiene que ser entonces el alma atormentada de un muerto que, rompiendo con todas las leyes de la física ha venido a cerrar puertas y hacer ruido porque sabe que eso da miedo.
-Hagamos un programa donde la gente se compre esa historia sin cuestionarse.

El problema es que la conversación sigue luego del "No entendemos" y tratamos de explicarlo sin medios científicos o por lo menos coherentes. Simplemente asumimos la explicación mágica: ¡Es un fantasma!, ¡Es un milagro!, ¡Es un alien!.

Por ejemplo veamos este video de un fantasma en toda regla


A mi personalmente no me asusta tanto la niña como la ropa fantasma. ¡Si!, ¡piénsalo! ¡esa niña tiene ropa fantasma! La prenda tiene costuras y diseño (fantasma) y eso es lo que realmente me aterroriza. Esa niña lleva ropa fantasma. 

Vas a escuchar que siempre las "apariciones" llevan ropa distintiva que ayuda a que el fantasma sea más real. Un capitan de la primera guerra mundial o una niña (no un niño que eso no asusta tanto) que parece vestida del siglo XIX asustan más que fantasmas anónimos. 

Otro punto importante que veremos es que en el programa que seguramente saldrá ahora todo ocurre de noche o en lugares poco iluminados. Sería una tontera un fantasma a medio día en medio del food court de Larco Mar, eso no es muy fantasmal, pero si podría ser en el estacionamiento del sótano. En este video podemos observar el proceso del hombre primitivo "hay una luz... tiene que ser un fantasma". 

Este proceso me ayuda mucho a comprender a Carlín. Desde ahora cuando escuche un portazo para él tiene que ser un fantasma ya que cada fantasma es posiblemente un carro nuevo o un departamento de estreno y en tal caso yo esperaría que Lima tenga más almas que un cementerio de Hollywood. Por supuesto cada cosa que no sea lógica la justificaremos. Alguna vez me han dicho "es que a medio día en medio de un foodcourt no se puede por que no hay calma y silencio para que se aparezca el ánima". Me pregunto si eso lo enseñan en Fantasmología I pero es algo que todos sabemos: los fantasmas solamente se aparecen en lugares mal iluminados u oscuros y con poca gente. Yo por mi parte sigo asustado del deterioro constante de Carlín y de la ropa fantasma, dos temas que me parecen de terror.