martes, 25 de junio de 2013

San Isidro y sus reglas ¿alguien me explica?

Resulta que salgo de trabajar a las 10:00pm y camino a casa me provoca un paquete de galletas y un jugo de naranja pues no he tenido tiempo de comer. Como siempre hacía me dirijo a la tienda del grifo y, para gran sorpresa, la encuentro cerrada. Inocentemente creo que es algo como un inventario de fin de mes o algo así. Hambriento y lamentando mi mala suerte me voy a mi casa con el estómago vacío. 

Salgo rumbo a una reunión un sábado en la noche y recuerdo que no he sacado dinero. Pero no hay problema, tengo en el grifo un cajero del BCP que me va a salvar del problema. Al llegar me encuentro con la tienda nuevamente cerrada. Frustrado nuevamente me tengo que ir hasta San Borja a buscar un cajero pues no hay otro cerca. 

Vuelvo de la oficina y recuerdo que no he comprado agua para mi casa, pero no hay problema, en el grifo puedo comprar agua sin problemas. Al llegar ya me parece sospechoso ver que está cerrado otra vez. Son las 11:40pm y ese grifo atiende las 24 horas. Intrigado me fijo un poco más y descubro que hay un cartel que indica que por orden Municipal desde ahora se cierra a las 11:00pm

No me queda más que felicitar a la Municipalidad de San Isidro por su inteligente medida que convierte la zona de San Isidro por donde vivo en un pueblo fantasma donde no se puede conseguir galletas y agua luego de las 11:00pm. Pero un momento! tengo alternativas. Si quiero conseguir algo de comer y beber a una hora totalmente loca como las 11:00pm puedo hacer las siguientes cosas

1ero: Puedo ir a comer una sanísima hamburguesa de Mc Donalds que si está abierto. Con sus altos contenidos de sodio y calorías estoy seguro voy a poder llevar una dieta saludable si cada vez que salgo tarde del trabajo me como una sanísima Big Mac con su gaseosa más. Sobre todo que entre las 11:00pm y las 12:00pm el que pueda encontrar una ensalada es de milagro. Comer todos los días que tengo una emergencia Mc Donalds es realmente estimulante. Me pregunto cómo es que ellos si pueden estar hasta la media noche y los fines de semana aún más. La otra solución es tener que pagar un precio absurdo por el agua de Mc Donalds si solamente quiero agua. Cualquier otro producto es imposible de conseguir. 

2do: Puedo ir a un casino. El Golden Palace me ofrece esa oportunidad toda la noche.  Los saludables casinos que me permiten acceder a comida, bebidas, e incluso alcohol a horas avanzadas de la noche son otra solución. Todo a cambio de un poco de juego que no es nada comparado con las peligrosísimas galletas de soda y de miel que ofrecen en las tiendas de los grifos. Ni qué decir de las barras de cereal, el café caliente o el yogurt luego de las 11:00pm, mejor me voy al casino a jugar un poco y tomarme un whisky que eso es mucho más sano. 

3ro: Puedo cruzar los puentes de la Javier Prado hacia los segurísimos distritos vecinos donde, al ser lugares limítrofes, suelen estar abandonados y ser sitios muy seguros. Bueno, es una opción viable. Total, para eso pago mis impuestos, para que las decisiones coherentes me faciliten la vida y me hagan caminar 10 cuadras a la 1:00am para conseguir un poco de agua. Es como hicieron con la basura donde asumen que yo puedo estar entre las 5:00pm y las 7:00pm exclusivamente para sacar la basura. A esa hora seguro el alcalde ya está en su casa ordenando que alguna de sus empleadas saque la basura. 

4to: Puedo ir a Tequila de San Isidro donde puedo conseguir prostitutas, alcohol y cocaína a casi cualquier hora de la noche. Por supuesto que seguramente nadie sabe que a la 1:00am puedo ir por esa zona de San Isidro y encontrar alcohol y refugio en alguno de los pocos locales de ese tipo que sobreviven y funcionan con felicidad. Realmente una alternativa excelente contra el terrible grifo que hasta avena vende! ¿Cómo se atreven? Nada de avena luego de las 11:00pm

Pero de ninguna manera se debe volver a permitir que reabran las mortales tiendas de los grifos 24 horas que venden productos peligrosos luego de las 11:00pm. Gracias señor alcalde. Por supuesto que si se lanza a la reelección me encargaré de convencer a cada persona que pueda de que vote acorde sus inteligentes decisiones. Nos vemos en Emmanuelle con sus evidententes permisos municipales y su promoción de los valores familiares: http://www.facebook.com/EMMANUELLE.CLUB?v=app_201143516562748 en el Tequila de San Isidro donde no hay drogas ni prostitución de ningún tipo http://www.tequilarock.com.pe/tequilarocksanisidro.php o en Mc Donalds donde la comida sana asegura que los hambrientos reventemos de sodio y colesterol.

Excelente norma que convierte a San Isidro en tierra de nadie desde las 11:00pm

miércoles, 19 de junio de 2013

¿Por qué me interesa el caso Fefer?



El mayor reality de nuestros tiempos.

(originalmente publicado en La Mula) "¿Qué haces leyendo esas tonterías?" me increpaba un amigo que veía con cara de asco una infografía sobre el caso Fefer. Desde ese momento comencé a cuestionarme el que me llamara tanto la atención ese caso. Había dos cosas que me intrigaban al respecto: La primera era como dos, prácticamente adolescentes, habían elaborado un crimen "perfecto" que ponía a la policía y al poder judicial en el ridículo papel de querer y no poder demostrar la culpa de las acusadas. 

Tomando en cuenta que el papel de la policía es encontrar las pruebas y detener a los culpables y que el papel del poder judicial es, por un lado, demostrar un vínculo entre el cadáver, motivo y arma para poder declarar al culpable y, por el otro defender a los acusados hasta que se demuestre su culpabilidad, todo esto visto desde el punto neutral de un juez que, basado en las pruebas, decide y da sentencia, desde mi punto de vista algo estaba trastocado. 

El caso se había convertido en un linchamiento mediático a dos chicas que, inocentes o culpables, eran acusadas de asesinas con un montón de pruebas que casi las convertían en las dos criminales más peligrosas de los últimos tiempos pues habían matado a una mujer, madre de una de ellas, para hacerse con millones de dólares en dinero, empresas y bienes. Era un plan digno de una película, con viajes al extranjero, contactos con redes internacionales de narcotráfico y hasta un tío mediático como lo es alguien que se apellida Manarelli (por el recordado caso Calígula que dio origen a una miniserie muy exitosa), TV la mesa está servida. Todos daban por culpables a estas dos chicas con argumentos como: "los homosexuales son gente peligrosa", "ah mira los ojos de loca que tiene", "se le ve fría cuando habla de su madre".

Por el otro lado estaba el hermano, Ariel Bracamonte, en algo que parecía ser una guerra contra el mundo para encontrar al culpable cueste lo que cueste y las opiniones sobre él eran: "qué inteligente", "se le ve culto", "es coherente, habla muy bien". Hasta ahí estaba claro que ya teníamos un ganador. Las dos asesinas habían sido descubiertas y la verdad y la justicia se habían impuesto. 

Pero algo raro pasó. De pronto gente "conocida" de la televisión y la prensa comenzaron a demostrar, en favor de Eva Bracamonte, que muchas pruebas eran mentira. Bibiana Melzi aparecía mostrando los resultados de una investigación sobre el caso donde se demostraba la dudosa procedencia de la información que vinculaba a Eva con el supuesto sicario. July Naters daba una entrevista contando el otro lado de la historia que nunca se había escuchado.  

Y se desató la locura. El hermano se puso a bailar en la televisión concursando contra otras personas famosas, Gisela Valcarcel opinaba, Pachi Valle Riesta opinaba, la gente se preguntaba si volvería a bailar Ariel que era uno de los héroes del show (el términohéroe con el que el programa nombraba a los famosos que ayudaban a una causa no es poca cosa en este caso aunque te pueda pasar desapercibido al inicio) , el circo romano se desató ya en toda su furia. Ariel dijo que contrató a una agencia de imagen, por el otro lado aparecieron más personajes conocidos defendiendo a Eva y el tema, que ya era de interés nacional, llenó las primeras planas de la prensa casi a tiempo completo. 

Sin un orden específico de ocurrencia de los hechos me puse a ver todo en retrospectiva y mientras veía la penosa actuación de la fiscal y el abogado defensor de Trujillo Ospina siendo humillados por el jurado antes las cámaras. ¡Al fin caí en la cuenta!: No estamos ante un caso penal, judicial o legal, estamos ante el último y más moderno formato de reality que la televisión ha creado. Ariel Bracamonte no bailaba por ganar o por figurar, bailaba para que lo quieran y la prensa y la gente le den la razón. Con lágrimas, convulsiones, peleas con periodistas en vivo, lo que las partes estaban intentando lograr es que la gente los quiera y vote por ellos pues de eso dependía la decisión de los jueves y la opinión de los abogados cuyas pruebas, ahora que escucho a la fiscal me queda claro, se basan en lo que han leído en Caretas, El Trome, Aja (¿a nadie más le da miedo?). 

Muchos de los argumentos de los abogados y fiscales no son ciertos. Son sacados de la prensa que con el uso de "habría" pueden publicar lo que más llame la atención: "Lo habrían empujado" rezaba un titular con la foto de Ciro Castillo, "Habría fugado" gritaba otro titular con la foto de Giulana Llamoja, "Tenía amantes" mostraba orgulloso un diario junto a la foto de Rosario Ponce.  Finalmente lo que importa es lo que el público piense es verdad. Aquí la frase "estar sentenciado", término robado del poder judicial por la televisión, ha regresado a ella transformada en una verdad absoluta: si la prensa te lapidó y el pueblo se lo cree estás condenado. Aquí la palabra "reality", término robado del mundo real por la televisión ha regresado transformado en una verdad absoluta: si no gustas en la televisión y no le gustas al pueblo estás condenado. 

Comparaba este caso con el de Giuliana Llamoja, la mujer que con su mano mató a cuchilladas a su madre (49 cuchilladas para ser preciso). Ella también tiene un hermano,Luis Llamoja, que también es su principal enemigo pues ella mató a su madre (ella sí mató a su madre de verdad!) y fue condenada a 20 años, luego se le bajó a 12, luego se le dejó libre... ¿alguien entiende?. Por un lado tenemos a una chica que mató de 49 puñaladas a su madre, hecho contundente y demostrado y por el otro tenemos a una chica que se supone contrató a un sicario para que mate a su madre pero no se puede demostrar, solamente hay sospechas que van desde un viaje a un país donde el sicario podría haber estado hasta un perro faldero que no ladró durante el asesinato y como no ladró tiene que haber sido ella.

Leo ambos casos y quedo desconcertado hasta que veo las fotos. Llamoja siempre está sonriente, femenina, "rica". Eva está siempre con el rostro sombrío, mirada dura, rostro neutro. Y no es que la primera esté feliz por haber matado a su madre con sus propias manos, cosas que hizo, mientras que la otra esté con la vida destrozada, no, lo que para el pueblo pasa es que la primera es femeninamente traviesa (ay, ya te hemos dicho que no apuñales a mami) y la segunda es una lesbiana maquiavélica (así son los homosexuales, peligrosos). En ese momento me arrepiento de todo lo que pensé que Ariel bailando, de Rosario desfilando, de Llamoja leyendo sus poemas en el programa de Bayly, de Eva diciendo ante cámaras entre lágrimas que Liliana era su novia. Esto no es el Poder Judicial, esto no la ley, esto es la TV y no gustarle al público puede significar la diferencia entre irte treinta años a prisión o que te den libertad a pesar de matar a puñaladas a tu madre. ¿Y por qué me interesa? por que siento que hay que estar preparados, un accidente en la calle donde casualmente causas daño a una anciana mendiga, atropellas a una madre embarazada porque ella cruzo por debajo de un peatonal a la una de la mañana, te defiendes de un ladrón que resulta que alimenta a su madre paralítica o simplemente abres la puerta a llamada equivocada y los reflectores van a alumbrarte y la cámara va a tomarte y los medios van a decidir si eres culpable o inocente y van a escribir con muchos "habría" tu caso y con eso los jueces van a decidir ¿estás preparado para tu Camino a la Cana?. 

viernes, 7 de junio de 2013

La burbuja futbolística




 Cómo vender ilusiones (publicado originalmente en La Mula)



Aquella era su primera vez en el estadio. Su primer partido de fútbol había sido un encuentro por las eliminatorias de Perú en un proceso, que el niño no entendía, llamado "repechaje". El partido era contra Chile y había mucha emoción en el ambiente pues había que meter muchos goles, le había dicho su padre. Su madre había dado el permiso a pesar de decir que estaba asustada por la "tragedia del estadio", algo que el niño no entendía pero que parecía haber sido algo muy malo pues llegó a escuchar algo de camiones con gente muerta. 

Todo ocurrió a mucha velocidad, había que correr hacia una puerta, luego subir rápido por una gran escalera y luego encontrarse con la entrada a la tribuna desde donde se ve la cancha. El impacto de esa imagen fue imborrable a pesar de que del partido, el niño, ya no recuerda nada. 

Preguntó el niño varias veces por qué no había jugadores y varias veces le dijeron que todavía no salían. Lo callaron con una canchita. Finalmente salieron los jugadores y la gente gritaba. El también gritaba porque había que gritar aunque no entendía muy bien por qué. Parece que habían unos que eran los malos y otros que eran los buenos. Su papá y él apoyaban a los buenos. Pero ni todos los gritos, ni todos apoyando a los buenos, lograron que los buenos ganaran. Era la primera vez en su vida en que los malos ganaban. 

Al final del partido había una tristeza general en todos, la gente renegaba y decía cómo debieron jugar. Fue también la primera vez que escuchó que decían "zambo de mierda". Parecía que alguien era culpable pero él no podía identificar quién era. 

El padre estaba muy triste y en el carro se le mojaron los ojos y lloró un poquito, en silencio. A pesar de que se secó la cara como si nada pasara, el niño se había dado cuenta. Su papá nunca lloraba porque era hombre, pero esa vez lloró.

Ya camino a la casa, donde esperaba el resto de la familia en una parrillada, el niño preguntó con miedo.

-¿Por qué lloras papá?¿es porque perdimos?
-No hijo, es porque tu abuelo tenía muchas ganas de recuperarse para ir a ver a Perú hasta México.
-¿Y ya no vamos a ver a Perú?
-No hijo, ya no.
-¿Nunca más?
-No, hijo, dentro de tres o cuatro años se vuelve a jugar otra vez para ver quién va al otro mundial. 
-¿No ganamos por culpa del chileno?
-No hijo, perdimos por nuestra culpa allá en Chile.

De esta conversación ya han pasado veintisiete años. Aquel abuelo ya lleva muchos años de fallecido sin haber podido volver a ver a Perú jugando un mundial. También han pasado varios años desde la muerte, algo prematura según las tías, de aquel padre que tampoco volvió a ver a Perú en un mundial. 

Puede parecernos poco importante, total es fútbol, pero eso es lo que nos hacen creer cuando ya no hay esperanzas para llegar a ningún lado. Por cierto, ese niño tampoco vio nunca a Perú en un mundial y ahora, siendo padre, explica a sus hijos pequeños por qué grita y dice lisuras frente a un televisor. Y es que lleva la frustración de su abuelo y de su padre a cuestas. Felizmente a sus hijos no les interesa mucho pues no les interesa el fútbol, no son de ningún equipo y juegan con la computadora indiferentes a esa camiseta de Alianza Lima firmada por alguien que debió ser famoso antes pero ya nadie lo recuerda. Esos niños piensan que el fútbol es cosa de gente pobre, pandilleros y barras bravas y en su colegio nadie ha ido al estadio excepto unos pocos que fueron a ver a Perú hace tiempo. A su madre no le gusta el fútbol y el padre no va al estadio hace muchos años porque es peligroso. Ese es el verdadero presente y futuro del fútbol peruano.

No me considero un conocedor del fútbol a pesar de que me gusta bastante. No puedo recitar la alineación completa de mi equipo, ni siquiera tengo un equipo de verdad. Dejé de ir al estadio hace más de diez años cuando ir al estadio a ver un U - Cristal o un U - Alianza se convirtió en un exponerse a robos, golpes, violencia. Sin embargo me gusta el fútbol. 

Mañana nos enfrentamos, una vez más, a la posibilidad de quedar totalmente fuera del mundial, no nos engañemos, y es por eso que me urge reflexionar. No quiero reflexionar sobre las razones por las que vamos o por las que no vamos. Las razones por las que los jugadores peruanos siempre andan en escándalos de borracheras y escapadas. Ni siquiera quiero plantear una alineación o si alguno de los "fantásticos" nos va a salvar. A lo que quiero referirme es a este engaño en el que nos tienen metidos en este país y ha sido un mecanismo del que no nos hemos dado ni cuenta. 

Tuve la oportunidad de conversar con personas de diferente países sobre el tema y descubrí una características muy particular sobre Perú. Resulta que hay países donde el fútbol es una pasión realmente fuerte e incomprensible para mi. Evidentemente hablamos de Argentina y Brasil. Tenemos otro grupo que son bastante apasionados pero no son tan fanáticos, como es el caso de Chile, Colombia y tenemos a los menos fanáticos como Venezuela. Resulta que en todos esos países las empresas se lanzan a ofrecer productos "auspiciando" a la selección de tal manera que venden la idea de que comprar sus productos es apoyar a la selección. En mayor o menor medida eso se da en los países participantes. Sin embargo Perú tiene la característica muy particular de ser el más apasionado de los que no van al mundial. Casi somos como el Lesotho de América del Sur

En este país la cantidad de programas deportivos, cantidad de fútbol y publicaciones sobre el campeonato local no tienen relación alguna con los logros que tenemos como país en dicho deporte. A nivel de clubes vamos quebrados en lo económico y en lo futbolístico. A nivel de selección nuestros fracasos son memorables. Aún así la cantidad de espacio que se le da al fútbol es totalmente deforme en comparación del interés que se le da al baseball en Venezuela o al basketball en la misma Argentina (donde si es coherente que solamente se hable de fútbol). 

Cada eliminatoria nos venden la misma idea: "esta vez sí vamos porque tenemos un equipo de extraterrestres". Las empresas saltan a la pantalla del televisor a meternos en la cabeza que con fe, ilusión y apoyando vamos a ir al mundial. Si compras apoyas, si apoyas vamos, si vamos tú vas con nosotros. La prensa comienza con los halagos y un equipo de creativos excelente comienza acuñando frases y apodos que  vendan la idea: "los cuatro fantásticos", comienzan creando caudillos: "con fulano y mengano que juegan afuera, Perú se presenta con una delantera muy buena y peligrosa", comienzan inventando términos: "con el Ciego si vamos", "ahora con Chemo que es líder si la hacemos", "te amo Perú"Maturana ha tenido una gran experiencia""ahora si con el Mago estamos bien".  Así, siguen pasando los años. Años donde los periodistas deportivos se ven obligados a generar una burbuja futbolística pues de otra manera nadie consume y si la gente no consume ellos no comen. Ellos son los encargados de vendernos la idea de que hay esperanzas y que todavía se puede. De eso depende de que compren el periódico, de eso depende de que los vean en la TV. 

Alguna vez estaba la U por irse a segunda división pues le iba muy mal en el campeonato local. "Jaja" se rió un conocedor del tema. ¿Tú crees que se van a ir a la baja?, me dijo. Mira, cuando juega la U, Alianza o hasta Cristal se venden los periódicos como nunca. Si tú sacas a uno de esos dos periódicos por lo menos se mueren. Vas a ver que van a hacer de todo y no los van a bajar. Por supuesto a mi me pareció una fanfarronada absoluta. Grande fue mi sorpresa cuando leí, meses después, que se habían hecho mil y una movidas para que la U se quede en primera división y tal cuál me lo anunciaron así fue. 

Es así que con esa capacidad de vendernos una idea. mezclada con esa capacidad de cambiar la realidad, estamos en un país donde el fútbol es un negocio de unos pocos que se encargan de vendernos, una burbuja que no existe. Nos meten en la cabeza que, si no apoyas, no eres peruano. Si no alientas, traicionas. Si no consumes, eres el enemigo. Y así nos venden un país futbolero en donde nadie juega fútbol. 

En un país donde la gente sigue pensando que para progresar hay que rezar mucho y hacer poco. En un territorio donde cuestionar el fútbol mientras se tengan posibilidades matemáticas es ser un traidor. En un lugar donde no se entiende que para ir a un mundial ya no se puede confiar en que cuatro borrachos con quimba van a llevarnos. En un lugar así, que es el Macondo del fútbol, es imposible que se llegue a un mundial. En un fútbol de alta competencia solamente van al mundial los que han trabajado muchos años o los que tienen una buena generación de futbolistas trabajados en una identidad. Todos los países tienen crisis y no todos van siempre al mundial pero contra lo que quiero revelarme es contra este fanatismo que nos venden cuando nuestra realidad es la de los países que nunca van. Tenemos los resultados de Bolivia con el fanatismo de Argentina y eso no es coherente.

"¿Somos Grau entregando de pie su derrota?" ¿a nadie más le da asco esa frase?.  ¿Somos un grupo de fracasados que aún sabíendose mediocres se sostienen en la fe? Nunca he visto una campaña donde te dicen "eres mediocre, eres fracasado, pero con tu fe iremos al mundial y nosotros seguiremos vendiendo TV HD".

Y es por eso que quería quejarme antes de los resultados de mañana. Porque no soy un pesimista, solamente estoy cansado de ver que los periodistas y las empresas juegan con nosotros a que "alienta o no eres peruano", a "todavía hay posibilidades así que sigue comprando". Estoy cansado de ver que Burgapone las entradas más caras de Sudamérica con el pretexto "es un estudio", "al Perú le está yendo bien". Maldito infeliz, tu único estudio es que sabes que luego de esta fecha lo más probable es que los estadios estén vacíos y sea la última posibilidad de sacar una buena tajada. Claro, ese dinero no es para ti porque tú vives del aire. Mientras tanto veo mucha gente ilusionada que trata de ir con sus familias a llenar el estadio porque somos una tierra de "hinchas" que, como dicen los comerciales, sin ninguna lógica ni coherencia siguen alentando y consumiendo. ¿en qué momento nos dejamos engañar tanto?. 

Igual mañana celebraré si ganamos, sufriré si perdemos pero de lo que nos debemos librar es del yugo que nos ponen de seguir sin cuestionar, de alentar sin mirar la realidad, de seguir en esta burbuja que nos han creado a punta de repetir los goles de Cubillas cien veces y preguntarles a viejas glorias como ven a los Fantásticos. Ahora la misma prensa se prepara para enfilar los cañones para el otro lado pues la venta que se viene es la de hacer añicos a la selección. El que saque la página toda en negro se llevará el premio del día. Lo peor de todo es que recuperar el fútbol va a ser una tarea de años y nos va a costar librarnos de esa burbuja comercial con la que nos han inflado el fanatismo incoherente y nos han llevado a tener resultados por los suelos.