martes, 23 de julio de 2013

¿El capítulo final de una historia de horror? (o cómo quedar atrapado en el Poder Judicial)

"Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad[...]" 
Artículo 11.1 de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos

El hombre declaró "Estoy convencido de la inocencia de Eva". Muchos han escuchado esa frase referida a uno de los casos más mediáticos y extraños que he visto en la realidad e incluso en la ficción. La hemos escuchado en la TV, en la radio y en la mesa del comedor durante el almuerzo. Cuando levanté la cabeza y vi el monitor del televisor que me acompañaba y al que casi no prestaba atención, vi claramente el nombre: Javier Villa Stein, titular de la Sala Penal Suprema ponía un sello definitivo a esta historia. 

¿Esta vez alguien podrá decir que ese jurista es parte del "lobby gay" que defendía a Eva? ¿Lo podrán acusar de lesbiano? ¿dirán que una chica, bueno, ahora ya mujer, lo ha comprado por unos miles de dólares?. Y en este caso decir "resolución tardía" es un eufemismo, pues pasar más de tres años en la cárcel para una casi adolescente es realmente un crimen en sí mismo. Más aún si ahora resulta que no es culpable y más aún si fue porque mataron a su mamá. Ya ni siquiera mencionar el caso de Liliana que no solamente resulta que es inocente sino que nunca fue el monstruo que nos pintaron. 

A ese par de chicas las sentaron, como muestra la foto, junto al asesino de la madre, a un sicario, a un delincuente,  a un ladrón o lo que sea que es ese sujeto. Durante más de tres años se han tenido a esas dos chicas entre delincuentes, entre peligrosos criminales, la prensa ha presentado "pruebas" de que eran las dos personas más peligrosas y maquiavélicas del Perú. Eran dos adolescentes que planificaron el crimen "perfecto" y que te podían matar a ti, a mi o a cualquiera por dinero. Durante más de tres años a ellas se les ha sometido a persecución y humillaciones mil, a entrevistas donde se les hacía llorar, donde se hizo que la gente las odie, se pusieron sus peores fotos posibles para acompañar al texto que las sentenciaba. 

"Estoy convencido de la inocencia de Eva" decía uno de los jueces más reconocidos del Perú. Pero no solamente eso, además el noticiero que antes ponía las fotos de ellas dos con una música digna de un thriller de terror ahora mostraba el siguiente texto: "Se comprobó además que existe una ausencia absoluta de pruebas que vinculan a Eva Bracamonte en el asesinato de su madre.". Imagino que para ellas debe ser una de las mejores noticias que se pueden recibir pero yo no podía salir de mi asombro, de mi miedo: realmente el Poder Judicial puede, basado en indicios, sin ninguna prueba contundente, destruirte la vida. ¿O alguien cree que esas dos chicas van a poder volver a su vida normal alguna vez?

La verdad nunca la sabremos posiblemente. No quiero ni siquiera imaginar la situación en la cuál se descubre que el actor intelectual es otra persona porque eso ya sería de un nivel de sadismo impresionante. Realmente el Poder Judicial puede decir algo así como un "ups, perdón, me equivoqué". Y mientras Anonymous Perú declara que no se mete  porque es un "caso doméstico" y la prensa va perdiendo interés porque ya no tienen un culpable, alguien a quién arrancarle las lágrimas, la gente comienza a voltear con indiferencia hacia un nuevo caso pensando que este ya acabó y que ha tenido un final hasta un poco aburrido para ellos, no hay a quién odiar. 

Solamente un puñado de personas que realmente son las que se comprometieron con ella celebrarán, casi como un premio consuelo, una sentencia que resultó siendo un error del Poder Judicial. Para el resto será algo simplemente anecdótico. 

Y aquí es donde esta vez discrepo. Este caso, que debería apasionar a todo estudiante de derecho, nos lleva al planteamiento de que cualquiera puede caer en las garras del Poder Judicial y si no tiene un grupo pequeño de amigos que sean más o menos conocidos y que sean escuchados en la TV, te puedes pudrir en la cárcel por un crimen del que no hay prueba alguna de que hayas cometido. "Se comprobó además que existe una ausencia absoluta de pruebas que vinculan a Eva Bracamonte en el asesinato de su madre". ¡qué vacío nos puede sonar cuando una frase así no habla de nosotros!, ¿verdad? 

No todos tenemos amigos que estén dispuestos a ese nivel de sacrificio por uno. ¿Los tienes tú?, mis amigos son muy buenos pero no estoy seguro de que vayan a sacrificar su vida para sacarme de la cárcel basados en un acto de fe de que soy inocente.  "Estoy convencido de la inocencia de Eva", no me dejan de retumbar en la cabeza las palabras del juez de la Sala Penal Suprema. Veo por todo lo que han pasado esas dos chicas y realmente esperemos que exista una justicia superior que perdone a todas las personas que, con pequeñas acciones, con pequeñas omisiones o con malvada intencionalidad, han hecho que esas dos chicas pierdan su juventud en la cárcel y que la vida me de un grupo de amigos que estén dispuestos a luchar por mí con garras y dientes para salvarme del Poder Judicial de la manera que sus amigos han peleado por ella.