jueves, 15 de agosto de 2013

Adiós a los libros - Reflexiones del Futuro

La reina había, como suele ocurrir en manos de este empedernido amante del combate eterno que es el ajedrez, barrido con gran parte del medio del tablero. Interrumpido su juego por nuestra impertinente presencia, quedó suspendido mientras hacíamos conversación. El tema: los libros. Para conversar sobre libros con un hombre que los consume para su vida y su placer hay que tener cuidado. El planteamiento era que el mundo los va a desaparecer tal y como los conocemos.  El docto ajedrecista sentenció:

"Los libros nunca van a desaparecer, la sensación de pasar las hojas no tiene igual"

Me hubiera encantado estar totalmente de acuerdo con él pero recuerdo cuando la gente coleccionaba discos. Por ejemplo yo tenía todos los discos de Parchis (el grupo español de los 80's). En aquel entonces estabas destinado a tener o todas las canciones o ninguna.   Al poco tiempo aparecieron los grabadores de cassettes que nos permitían realizar "selecciones" y grabarlas para así tener las mejores canciones. Luego comenzamos a intercambiar los cassettes y el resto es historia. Hoy en día los cassettes, discos y medios de almacenamiento coleccionables no solamente son innecesarios sino que son molestos. El común de las personas ya no tiene veinte o treinta CDs en su casa. Hoy en día eso sería una molestia.

Por su parte los libros van a desaparecer y más rápido que los discos. Esto tiene relación con el material que usan y las dificultades que hay para su producción en comparación de lo simple que es hacerlo en el medio digital. La gente mayor no lo puede creer "nada reemplaza la sensación del libro" y les doy totalmente la razón excepto que falta un detalle: agregarle a la frase un  para nuestra generación. Hoy las nuevas generaciones,  por lo general, tocan un iPad o una tablet antes que un libro. Esas generaciones serán las que abandonen los libros clásicos por los libros electrónicos.

¿Y qué va a pasar con las librerías y bibliotecas?. Pues lentamente van a modificarse o desaparecer. La industria del libro va a desaparecer como tal para convertirse en un ámbito artesanal. El "hecho a mano" donde los consumidores y coleccionistas darán rienda suelta a sus obsesiones.

Yo propongo que la industria del libro cambie a digital y se convierta en un servicio como Netflix. Uno pagará un monto mínimo mensual y podrá leer los libros que quiera. Pero eso no es todo. El libro tiene que cambiar a ser un organismo vivo y no una versión final. Los libros deberán poder agregar comentarios del autor, agregar capítulos, hacer continuaciones y ramificaciones para mantener el interés. De esa manera si yo tengo un libro que es una trilogía al inicio esta historia se puede ampliar. Esto por supuesto estará limitado por el tiempo de vida del autor pero será un futuro donde los derechos serán concedidos a las empresas y los autores cambiarán, de forma tal que la historia pueda continuar a lo largo de los años y superando a los autores hasta que el público deje de disfrutar la historia.

Imaginen en este sistema comenzar con un Harry Potter. ¿Se imaginan los millones de subscriptores para poder ver capítulos adicionales, adelantos y demás por US$7 mensuales?. Creo que es la única manera que los libros puedan sobrevivir como lo están haciendo las series. Hoy tener cien DVDs de series en la casa se comienza a ver como una locura, pronto lo será el librero por más lindo que se vea ahora.