sábado, 3 de agosto de 2013

Perú, eres tu voley

No se piense que soy un animal desalmado que va a hablar una sola palabra en contra de la Selección Juvenil que juega en Tailandia. Simplemente no podría. Ellas sacrifican su juventud entrenando muy duro por hacer lo que les apasiona. Puede ser que lo disfruten pero definitivamente entrenar un deporte a ese nivel es un sacrificio. No me extrañaría que algunas, sino todas, se levanten a horas a las que yo no sueño levantarme o tengan horarios absurdos entre sus actividades académicas y sus compromisos deportivos. Y es que del voley muy pocos pueden vivir.

Sin embargo hay algo que no deja de llamarme la atención en esta Lima que, para mí, es una sociedad que tiene mucho de hipocresía y donde a las clases sociales más altas les apestaban las ferias domingueras de comida hasta que Gastón las bautizó como Mistura y se convirtió en un evento "nice". Y es que en todos los muros de las redes sociales y en los comentarios de Tweeter llovían las palabras de aliento, los gritos heroicos de personas que, ¡Oh, Dios! se van a levantar a las seis de la mañana a alentar, al televisor. Cierra este mar de fanáticos del voley el presidente Ollanta Humana diciendo que la selección de fútbol debería aprender de ellas.

Para mi el voley se ha vuelto como ese coche donde todos se suben cuando está por ganar la medalla de oro que sentimos nos deben desde las olimpiadas donde perdimos con Rusia. En la celebración y en la fiesta todos son amantes del voley y se enteran de lo que es un match point y, sapientes, dicen "el bloqueo deben mejorar". Cuando ese mismo coche pierde le lanzan piedras, pero con delicadeza, y podemos ver frases como: "perdimos como siempre", "Perú el país del casi" y, finalmente, cuando más necesita que se empuje ese deporte que falsamente hacemos como que nos apasiona, todos miramos a otro lado y pasamos a seguir la vida de los futbolistas.

Para demostrar mi punto, hasta los menos fanáticos del fútbol sabemos o tenemos una idea de que Pizarro juega en Europa, que jugó en Alianza, que un tal Manco era de la selección juvenil pero se volvió un borracho y se acabó el sueño del "Messi Peruano" como alguna vez un alucinado comentarista deportivo lo llamó. Sabemos que alguna vez hubo un Cubillas que parece que metía muchos goles y que se nos viene el partido con Uruguay donde vamos a morir o seguir agonizando. Sabemos que Markarian es nuestro entrenador y que hace treinta años no vamos a un mundial. Entonces te pregunto ¡Oh, fanático del voley! ¿sabes el nombre completo de cinco de las seleccionadas en la selección de mayores? (claro las que acaban de jugar si los sabes porque te los han estado repitiendo hasta en la sopa) ¿Sabes dónde juegan las chicas de la selección de mayores? ¿Sabes que hay un campeonato local? ¿Fusite a algún partido a alentar a algún equipo?. Si sabes esas cosas entonces puedes hablar y subirte al coche. Si no lo sabes, por favor felicítalas y guarda silencio ya que es ridículo que tengas la falsedad de decir que sufres por la derrota contra China cuando estás más pendiente de que la U juega con Cristal o que Alianza lucha la punta.

A ti, falso fanático de esquina quiero explicarte que no es que el Estado apoye mucho al fútbol y menos al resto. En realidad el Estado los tiene abandonados a todos, solamente que, en el caso del fútbol los tiene menos abandonados para que el pueblo no se lance sobre el Estado. Si Farfán tuviera que declarar a las cámaras que tiene que comprar sus chimpunes en el mercado de Lince para jugar, luego de perder un partido de eliminatorias contra Chile aquí en Lima, el mundo vería una suerte de revolución francesa del nuevo siglo en Latinoamérica. La cabeza de Ollanta estaría en medio de la plaza.

Si al presidente, o al Estado le importara el deporte en el Perú, harían un programa de Educación Física de verdad a nivel nacional. Harían sedes deportivas y organizarían programas de mejora deportiva para niños ¿o crees que los jugadores de fútbol o las jugadoras de voley llegan listos de doce años y se sacan de una lata?. Pero claro, para tener un programa serio en los colegios habría que alimentarlos pues hay lugares en el país donde hacer que los niños hagan educación física es matarlos. Pero lo cierto es que al estado no le interesa mucho. Mientras de cuando en vez, casi como sorpresa, una selección cuya historia parece más una película de Disney llega a algo importante, o lo suficientemente importante para que una cámara de TV les apunte y el presidente pueda opinar, todo bien.

Y mira que para el voley habría que invertir menos que para el fútbol. Y mira que el gobierno en un acto de inteligencia suprema, al no tener cómo alimentar niños, lo que hizo fue sacar de los colegios la educación física.

Tanto el estado como la empresa privada solamente ven las ganancias (ay, no debería ser así, sí, todos lloremos) es por eso que te pasan partidos de equipos que parecen de barrio pero que están en nuestra "primera división" en estadios que parecen pampones abandonados y donde van doscientas personas. Se necesita vender y ciertos acontecimientos del fútbol venden. Somos fanáticos tan enfermos del fútbol que, teniendo una nivel de pena a nivel selección y clubes, semana a semana tenemos cientos de publicaciones hablando de fútbol y programas completos de TV para hablar básicamente de aire. En otras realidades se habla de fútbol todo el día porque hay hinchadas de miles de personas hasta de los equipos y campeonatos distritales o "de barrio". Aquí para llenar el estadio en un encuentro de "Primera División" con equipos chicos hay que dejar entrar al 60% gratis y aún así no se llega ni a la mitad.

¿Quieres que el estado apoye al voley? Pues te reto a que, en lugar de que tu máximo sacrificio sea cada dos o tres años levantarte tres veces a las 6:00am a gritarle al televisor y hacerte el fanático loco, vayas a ver el campeonato de voley local. Ponte una camiseta de algún equipo y anda a los coliseos de voley. Si es que la TV y el gobierno ve que los campeonatos de voley se convierten en masivos entonces te aseguro que apoyarán y los diarios pasarán a hablar de los campeonatos de voley. Puedes hacer eso o dejar de decir estupideces como "el gobierno debería apoyar", "aprendan los de la selección de fútbol" o "Natalia Málaga debería ser presidente", porque claro, tú puedes mirar a Farfán hacer un gol y con eso te olvidas de tu corazón lleno de voley.

Yo por mi parte seguiré admirando el sacrificio de esas niñas que, a diferencia de nosotros, deben estar ya entrenando mientras que yo estoy aquí todo gordo sentado y renegando y tú haces lo mismo pero leyendo y quejándote de nuestro peruanísimo destino. Apoya de verdad o cállate.